Fiscalía profundiza investigación sobre expolicía vinculado a Ricardo Roa
Mientras la Fiscalía define la situación jurídica del expolicía Juan Guillermo Mancera, quien está involucrado en una de las investigaciones que se siguen contra Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, las autoridades están realizando la trazabilidad de dos negocios millonarios que mantienen al exuniformado bajo la lupa de los investigadores.
Dos operaciones bajo escrutinio
El primer caso, revelado inicialmente por EL TIEMPO, corresponde a la compra del apartamento 901, donde Mancera aparece realizando cuatro transferencias y dos consignaciones por un total de 1.800 millones de pesos para cubrir el costo del predio. La Fiscalía ha calificado este monto como "pírrico" frente al valor comercial del inmueble, propiedad de una empresa del inversionista Serafino Iacono.
El segundo negocio bajo investigación es la negociación que Hocol, la poderosa filial de Ecopetrol, estuvo a punto de concretar con Gaxi ESP SAS, para contratar un barco regasificador por ingresos anuales estimados en 1.400 millones de dólares.
Imputación por tráfico de influencias
La imputación que la Fiscalía le hizo a Ricardo Roa el pasado miércoles 11 de marzo por tráfico de influencias combina ambos negocios y señala que el presidente de Ecopetrol habría presionado para que se le asignara el contrato a la empresa ligada al expolicía, quien aparece como intermediario en la compra de su lujoso apartamento.
En su defensa, Mancera ha argumentado que el negocio con Gaxi nunca se materializó en contrato y que, para el momento de la oferta en marzo de 2025, él ya no era accionista de la empresa. Sin embargo, la investigación de EL TIEMPO estableció datos significativos que contradicen esta versión.
Traspaso y recuperación de acciones
Las acciones de Mancera fueron traspasadas a Juan Alberto Galindo Restrepo, quien aparece como representante del gobierno Petro ante la Cámara de Comercio de Ibagué, ciudad de origen de Mancera. Pero lo más llamativo es que, según informantes consultados por las autoridades, este traspaso podría tratarse de una "venta ficticia" destinada a evitar que Mancera fuera vinculado directamente con el negocio millonario.
La Fiscalía ya estableció que las acciones de Gaxi volvieron a manos de Mancera hace al menos cuatro meses, aunque esta maniobra societaria solo se oficializó en enero pasado, cuando el expolicía se encontraba en Londres. Esto significa que el traspaso a Galindo Restrepo solo se prolongó por 12 meses.
Documentos reveladores
Según documentos en poder de EL TIEMPO, el 6 de diciembre de 2024, Galindo Restrepo inscribió en la Cámara de Comercio de Bogotá que era dueño y titular de más del 50 por ciento de acciones de Gaxi. Sin embargo, el pasado 19 de enero se radicó un nuevo documento por parte de Juan Guillermo Mancera, informando que ejercía nuevamente el control total de la compañía.
En el acta se especifica que "la situación de control se configuró desde el día 10 de noviembre de 2025, fecha en la cual el señor Juan Guillermo Mancera García adquirió el 100 por ciento de la totalidad de las acciones de la compañía", tras la devolución solicitada por Galindo Restrepo.
Preguntas sin respuesta
La Fiscalía mantiene varias interrogantes sobre esta operación:
- ¿Qué hay detrás de la devolución del paquete accionario?
- Si está relacionada con la revelación del negocio con Hocol, ¿por qué esperaron 3 meses para devolverlas y 6 para oficializarla ante la Cámara de Comercio?
El exfiscal Mario Iguarán, apoderado de Mancera, explicó a EL TIEMPO que "el perfeccionamiento del negocio estaba atado al cumplimiento de unos hitos, los cuales no se cumplieron como consecuencia del tema mediático", lo que llevó a las partes a retractarse del acuerdo mediante una cláusula de retroventa pactada previamente.
La investigación continúa avanzando mientras las autoridades buscan determinar la naturaleza real de estas transacciones y su posible vinculación con el caso de tráfico de influencias que involucra al máximo directivo de la petrolera estatal colombiana.



