Revelan presunta estrategia de enriquecimiento ilícito de hijo de presidente Petro
Durante la campaña presidencial que llevó a Gustavo Petro a la Casa de Nariño, su hijo Nicolás Petro Burgos y su exesposa Day Vásquez habrían acumulado de manera sospechosa bienes inmuebles, vehículos de lujo y considerables sumas de dinero en efectivo. Una investigación periodística exhaustiva ha sacado a la luz detalles alarmantes sobre este caso que mantiene en vilo a la opinión pública colombiana.
De vivir en arriendo a propiedades de alto valor
Las autoridades judiciales sostienen con contundencia que, en un período de apenas unos meses, la pareja experimentó una transformación patrimonial radical. Pasaron de residir en viviendas arrendadas a tener acceso a propiedades de exclusivo valor comercial y a un vehículo blindado de alta gama. El conjunto total de bienes actualmente bajo investigación fiscal alcanzaría la astronómica cifra de aproximadamente dos mil millones de pesos.
Según información confidencial a la que tuvo acceso el medio investigador, un informe detallado de policía judicial se convirtió en uno de los pilares fundamentales para la imputación formal de cargos contra Nicolás Petro y Day Vásquez. Los delitos imputados se relacionan directamente con enriquecimiento ilícito y posible lavado de activos.
La red de presuntos testaferros identificada
El documento judicial revela los nombres de varias personas cercanas a la pareja que, presuntamente, habrían prestado sus identidades para figurar como propietarios legales de diversos bienes. Entre los mencionados se encuentran:
- Camilo Burgos: primo directo de Nicolás Petro
- César Vásquez: tío de Day Vásquez
- Blanca Isabel Gutiérrez: amiga cercana de la pareja
- Jonathan Cabrales: otro amigo del círculo íntimo
Todos estos individuos fueron incluidos dentro del principio de oportunidad que la propia Day Vásquez firmó previamente con la Fiscalía General de la Nación, en un intento por colaborar con la justicia.
Incremento patrimonial sin justificación legal
El ente acusador ha sido categórico al afirmar que el súbito incremento patrimonial de la pareja carece de justificación económica alguna. En sus propias palabras documentadas: "Al no haber reportado ni encontrado otra actividad económica legal y regular que le genere ingresos, ni apalancamiento financiero, estos se reportan como un incremento patrimonial injustificado".
La Fiscalía añade con preocupación que los recursos investigados no provendrían del trabajo formal del entonces diputado del Atlántico, Nicolás Petro. Por el contrario, se trataría de "constantes ingresos clandestinos de dinero, desde mayo de 2021 hasta finales de 2022, recibidos exclusivamente en efectivo".
Mecanismos de ocultamiento investigados
El expediente judicial detalla minuciosamente cómo la pareja habría realizado pagos millonarios en billetes para adquirir:
- Dos casas de lujo en sectores exclusivos
- Un lote urbano de considerables dimensiones
- Un vehículo blindado de alta gama
- Anticipos de arriendo en el norte de Barranquilla
- Joyas de valor significativo
- Viajes nacionales e internacionales
Parte del dinero en efectivo, según consta en la investigación, se guardaba físicamente en el clóset de la vivienda que compartían Nicolás y Day, evidenciando prácticas poco convencionales para el manejo de grandes sumas.
Operaciones inmobiliarias bajo la lupa
Uno de los negocios más relevantes señalados en el expediente es la intentada compra de una mansión en el exclusivo conjunto residencial La Herradura, ubicado en el norte de Barranquilla. La propiedad, con 406 metros cuadrados de construcción, estaba avaluada en más de 1.600 millones de pesos.
Según las pruebas recopiladas, al menos 696 millones de pesos se habrían entregado en efectivo a través de César Emilio Vásquez, tío de Day Vásquez, quien aparecía formalmente como comprador en el contrato. El acuerdo inicial contemplaba un pago inicial de 700 millones de pesos y un saldo de 950 millones al momento de firmar la escritura pública.
Sin embargo, esta transacción finalmente no se concretó. Los documentos citados indican que Day Vásquez decidió desistir del negocio, lo que derivó en el pago de una cláusula de incumplimiento por 165 millones de pesos, suma que fue cancelada sin reclamaciones posteriores, generando más interrogantes.
Otra propiedad y vehículo de lujo investigados
La Fiscalía también menciona con detalle otra operación inmobiliaria en Villas de Palmarito, ubicado en el municipio de Tubará, departamento del Atlántico. Esta vivienda habría sido adquirida por 334 millones de pesos en efectivo y registrada a nombre del tío de Day Vásquez con el presunto objetivo, según el ente acusador, de "dar visos de legalidad al inmueble con el fin de invertir, ocultar y encubrir su verdadero origen".
Otro bien que mantiene ocupados a los investigadores es un vehículo de lujo blindado, comprado por aproximadamente 200 millones de pesos. El automóvil quedó registrado a nombre de Blanca Isabel Gutiérrez, amiga de la pareja, lo que —según el informe oficial— habría servido para ocultar deliberadamente al verdadero propietario y el origen ilegítimo de los recursos utilizados en su adquisición.
Curiosamente, este mismo vehículo terminó involucrado en una denuncia presentada por Nicolás Petro contra el fiscal Mario Burgos, a quien acusó de ocultarlo estratégicamente para dejarlo bajo control exclusivo de Day Vásquez. En medio del complejo proceso judicial, la mujer que figura como propietaria legal del automóvil fue incluida como testigo en el juicio, aunque simultáneamente aparece como indiciada en la misma investigación.
Transporte y custodia del dinero en efectivo
La investigación fiscal describe con precisión la forma en que el dinero habría sido transportado y guardado físicamente. Según las declaraciones y pruebas recopiladas, los recursos en efectivo se movilizaban en bolsos, maletas y morrales, presuntamente trasladados por personas cercanas a la pareja. Entre estos presuntos colaboradores se mencionan a Melisa, Camilo Burgos, Raiza y Germán Londoño, quienes habrían participado activamente en esta logística irregular.
Bienes decomisados y proceso en desarrollo
En el estado actual de las investigaciones, tanto la casa investigada como el vehículo de lujo han sido decomisados preventivamente por las autoridades competentes y permanecen bajo custodia oficial de la Fiscalía General de la Nación. Este procedimiento busca garantizar que los bienes no desaparezcan durante el desarrollo del proceso judicial.
Mientras tanto, el proceso penal contra los presuntos testaferros continúa su curso legal y podría derivar en nuevas imputaciones de cargos conforme avancen las investigaciones. Los expertos jurídicos coinciden en que este caso, que apenas comienza a desarrollarse en los tribunales colombianos, podría revelar más detalles sobre mecanismos de corrupción y enriquecimiento ilícito en altas esferas del poder político nacional.



