Informe de Amnistía Internacional expone grave crisis de derechos humanos en Colombia
Pese a los esfuerzos del gobierno de Gustavo Petro con su política de 'paz total', Colombia enfrenta una situación crítica en materia de derechos humanos según el más reciente informe de Amnistía Internacional. El documento revela que durante 2025, aproximadamente 1,6 millones de personas se vieron afectadas por hechos de violencia, marcando un año con el mayor número de ataques registrados contra defensores de derechos humanos.
Complejización del conflicto y respuestas estatales insuficientes
En entrevista exclusiva con EL TIEMPO, Camilo Vargas, encargado de campañas para Colombia de la organización internacional, expresó su preocupación por la "continuidad y normalización de la crisis humanitaria" en el país. Vargas destacó que Colombia sigue siendo el lugar más peligroso para la defensa de los derechos humanos, con un aumento significativo de la violencia contra activistas durante el último año.
"El conflicto se complejiza y las respuestas del Estado siguen quedando muy cortas", afirmó Vargas, señalando la proliferación de nuevos grupos armados en territorios que quedaron vacíos tras la desmovilización de las FARC en 2016. Según el representante, estas organizaciones, agrupadas bajo el nombre de disidencias, presentan características distintas en cada región y requieren abordajes territoriales específicos que no se están implementando adecuadamente.
Violaciones al derecho internacional humanitario
El informe documenta múltiples violaciones graves durante 2025, incluyendo:
- Cientos de miles de nuevos desplazamientos forzados en un país que ya acumula cerca de 9 millones de víctimas de este flagelo
- Confinamientos por paros armados ordenados por diversos actores del conflicto
- Señalamientos de bombardeos que habrían causado la muerte de menores previamente víctimas de reclutamiento forzado
- Afectación de 7.728 personas por diferentes artefactos explosivos
Fallas estructurales del Estado
Vargas identificó como principal problema la incapacidad histórica del Estado para llegar a muchas regiones del país. "Colombia sigue siendo un país de centros y periferias", explicó, destacando que numerosos municipios en conflicto cuentan con instituciones débiles que administran territorios extensos sin la coordinación necesaria con el gobierno nacional.
Respecto a la política de 'paz total', el representante de Amnistía Internacional reconoció su complejidad pero señaló que "las respuestas se están quedando cortas". Criticó especialmente la ausencia de una conversación seria sobre verdad, justicia, reparación y no repetición, así como la exclusión de buena parte de la sociedad civil en los diálogos de paz.
Panorama electoral y desafíos futuros
Con las elecciones presidenciales en el horizonte, Vargas advirtió que el próximo mandatario heredará una situación preocupante. "Desgraciadamente, lo recibe mal", afirmó, recordando que muchas de las problemáticas actuales ya existían hace cuatro años y se han complejizado.
La organización manifestó especial preocupación por el aumento de la violencia en contextos electorales, fenómeno documentado por la Misión de Observación Electoral. Aunque reconoció la capacidad de las instituciones colombianas para realizar comicios en zonas de alta violencia, Vargas cuestionó qué ocurrirá "al día siguiente de las elecciones cuando ese despliegue de seguridad se quite" y las poblaciones vuelvan a la desprotección.
Contexto regional comparativo
Al comparar la situación colombiana con otros países de la región, el representante de Amnistía Internacional señaló que cada nación presenta realidades distintas. Sin embargo, alertó sobre una tendencia preocupante en el continente: el aumento del autoritarismo y el cierre del espacio cívico, fenómenos que afectan particularmente a las organizaciones de la sociedad civil.
El informe concluye que, pese a los intentos de negociación, la violencia armada persistió durante 2025, evidenciando la necesidad de respuestas más efectivas que pongan en el centro el respeto a los derechos humanos de toda la población colombiana.



