Ataques israelíes en Líbano dejan a periodistas heridas y atrapadas
Este miércoles 22 de abril de 2026, ataques israelíes en el sur del Líbano hirieron a una periodista y dejaron a otra atrapada bajo los escombros, según informaron múltiples fuentes oficiales y organizaciones de prensa. El Ministerio de Salud del Líbano, el alto mando militar libanés y defensores de la libertad de prensa confirmaron los incidentes, destacando que los equipos de rescate enfrentaron obstáculos significativos para acceder a las víctimas debido al fuego israelí continuo.
Detalles del ataque a las profesionales de la prensa
La periodista Amal Khalil y la fotógrafa independiente Zeinab Faraj se encontraban cubriendo los acontecimientos cerca de la localidad de al Tayri cuando ocurrieron los ataques. Según los reportes, un primer ataque israelí alcanzó el vehículo que circulaba delante de ellas, lo que las obligó a correr hacia una casa cercana en busca de refugio. Desafortunadamente, esta segunda estructura también fue impactada por otro ataque israelí, dejando a ambas profesionales en situación crítica.
Los equipos de rescate libaneses lograron extraer inicialmente a Zeinab Faraj, quien había sufrido una herida significativa en la cabeza, según confirmó Elsy Moufarrej, directora del Sindicato de Periodistas del Líbano. Sin embargo, cuando intentaron regresar para auxiliar a Amal Khalil, el ejército israelí lanzó una granada sónica que bloqueó completamente el acceso al edificio dañado, tal como documentaron tanto Moufarrej como el alto mando militar libanés.
Obstrucción de las labores de rescate
El Ministerio de Salud del Líbano emitió un comunicado contundente donde acusó al ejército israelí de "impedir la finalización de la misión humanitaria al disparar una granada sónica y munición real contra la ambulancia". Esta acción retrasó significativamente las operaciones de rescate, obligando a los equipos a esperar aproximadamente cuatro horas después del ataque inicial antes de poder regresar al lugar, según la cronología proporcionada por Moufarrej a Reuters.
En el primer ataque contra el automóvil, dos personas perdieron la vida, según reportaron los medios estatales libaneses, aunque Reuters no pudo confirmar inmediatamente la identidad de las víctimas fatales. La situación de Amal Khalil permanecía sin aclararse en las horas posteriores al incidente, generando gran preocupación entre las organizaciones de defensa de la prensa.
Versión del ejército israelí y contexto del conflicto
El ejército israelí reconoció en un comunicado oficial que había recibido informes sobre dos periodistas heridos como consecuencia de sus operaciones, aunque negó específicamente que estuvieran atacando a profesionales de la prensa. Según su versión, identificaron dos vehículos que salieron de una estructura militar utilizada por el grupo armado libanés Hezbolá y cruzaron lo que denominan la "línea de defensa avanzada" en el sur del Líbano.
Las fuerzas israelíes afirmaron que los automóviles "se acercaron a los soldados de una manera que suponían una amenaza inmediata para su seguridad", lo que justificó su decisión de atacar primero uno de los vehículos y posteriormente un edificio cercano. Este incidente se produce en un contexto de escalada continua, donde más de 2.400 personas han perdido la vida en el Líbano desde que Israel lanzó una ofensiva en respuesta al ataque de Hezbolá del 2 de marzo, según cifras oficiales libanesas.
Israel mantiene el control de una franja de territorio en la frontera, argumentando que busca crear una zona de amortiguación para proteger el norte del país de los cientos de cohetes lanzados por Hezbolá durante el conflicto. Este ataque a periodistas recuerda el ocurrido en marzo, cuando un ataque aéreo israelí mató a tres profesionales de la prensa en la misma región, generando condena internacional y cuestionamientos sobre el respeto a la labor periodística en zonas de conflicto.



