Jineth Bedoya enfatiza el respeto al silencio de las víctimas en la lucha contra el acoso
En el marco del anuncio del Fondo "No es hora de callar", la reconocida periodista Jineth Bedoya centró su mensaje en una realidad que continúa afectando profundamente a las mujeres en Colombia: la violencia basada en género y el acoso, particularmente en entornos laborales como los medios de comunicación. Aunque la creación de este fondo representa un avance histórico sin precedentes, Bedoya dejó absolutamente claro que el problema trasciende ampliamente cualquier herramienta institucional.
Desmontar prácticas normalizadas de machismo
Para la periodista, uno de los mayores desafíos actuales radica en desmantelar prácticas que durante décadas han sido normalizadas y aceptadas socialmente. "Necesitamos capacitar urgentemente a las redacciones de todo el país para que comprendan que esos modelos machistas deben comenzar a transformarse de manera definitiva", explicó con firmeza durante su intervención.
Bedoya advirtió que muchas conductas que anteriormente se justificaban o minimizaban hoy deben reconocerse plenamente como delitos según la legislación colombiana. "Lo que antes teníamos naturalizado como 'soy muy cariñoso', no: eso es acoso y hoy, de cara al Código Penal colombiano, constituye un delito", afirmó con contundencia.
El silencio como acto de valentía que merece respeto
Su reflexión también se dirigió específicamente a las mujeres que han experimentado estas situaciones de violencia pero no han presentado denuncias formales. En un tono directo y empático, insistió en que hablar no puede convertirse en una obligación social impuesta. "Lo peor que podemos hacer cuando abordamos violencias basadas en género es obligar a las mujeres a que hablen", declaró, subrayando que cada caso implica decisiones complejas que atraviesan múltiples dimensiones:
- Lo emocional y psicológico
- Lo económico y laboral
- Lo jurídico y procesal
"Solamente cada mujer sabe lo que implica denunciar en su contexto particular", agregó con comprensión. En este contexto, Bedoya envió uno de los mensajes más contundentes de toda su intervención: el silencio también debe ser respetado como una decisión legítima. "El valor no solamente uno lo tiene cuando habla. Callar también es un acto de valentía y eso hay que respetarlo profundamente", señaló, marcando distancia crítica frente a discursos que presionan a las víctimas a denunciar sin considerar sus circunstancias individuales.
Un momento histórico para las mujeres colombianas
A pesar de esta postura, Bedoya reconoció que Colombia atraviesa actualmente un momento clave y transformador en el que cada vez más mujeres están dando el paso de denunciar. "Estamos viviendo un momento histórico sin precedentes", afirmó con esperanza, al recordar que muchas han alzado la voz después de años de silencio, mientras otras lo hicieron antes en condiciones mucho más adversas y peligrosas. "Nos ha costado mucho, pero precisamente lo hicimos para que las mujeres de hoy puedan tener garantías reales de protección", expresó con emoción.
El Fondo "No es hora de callar": Una herramienta integral de apoyo
Parte de esas garantías buscan consolidarse a través del Fondo "No es hora de callar", una iniciativa que tardó aproximadamente tres años en concretarse y que nace como una medida de reparación ordenada por la justicia internacional. Este mecanismo integral no solo ofrecerá respaldo jurídico especializado, sino también acompañamiento psicológico profesional, un aspecto que Bedoya considera fundamental y que, según relató desde su experiencia personal, le hizo falta durante su propio proceso. "Durante años yo no tuve un acompañamiento psicosocial adecuado", recordó con honestidad.
De esta experiencia surge el concepto crucial de "seguridad emocional", que la periodista considera clave para quienes deciden denunciar situaciones de violencia. "Es cómo se garantiza que voy a hablar, pero qué garantías emocionales tengo realmente para hacerlo", explicó con detalle, al advertir sobre los riesgos significativos de abrir canales de denuncia sin ofrecer un soporte profesional adecuado y continuo.
Rutas de atención y recomendaciones prácticas
En medio de este panorama complejo, la periodista también recordó que existen rutas de atención disponibles para las mujeres en Colombia, incluyendo recursos importantes como:
- La línea telefónica 155 de orientación
- La Defensoría del Pueblo como institución
- Organizaciones especializadas de apoyo a mujeres
"Marquen ese número porque ahí van a poder acceder a un psicólogo, orientación jurídica especializada y saber por dónde comenzar su proceso", recomendó con conocimiento práctico. El fondo, cuyo funcionamiento operativo será anunciado oficialmente el próximo 27 de abril, busca precisamente evitar que las mujeres sean silenciadas por falta de respaldo institucional.
Sin embargo, más allá de esta herramienta concreta, el mensaje central de Bedoya apunta a algo más profundo y humano: reconocer que cada mujer vive su proceso de sanación y justicia de forma distinta y única, y que la lucha genuina contra el acoso también pasa por respetar sus tiempos personales, sus decisiones autónomas y su manera particular de enfrentar la violencia. La valentía, concluye la periodista, se manifiesta tanto en la palabra como en el silencio conscientemente elegido.



