Colombianos deportados al Congo denuncian violaciones de derechos en procedimiento migratorio
Un grupo de ocho ciudadanos colombianos se encuentra actualmente en la República Democrática del Congo, África, luego de ser deportados desde Estados Unidos en un procedimiento que hoy genera serias preocupaciones por posibles violaciones a sus derechos fundamentales. Entre los afectados se encuentra Jorge Cubillos, quien ha relatado detalles alarmantes sobre su experiencia.
Un viaje forzado hacia lo desconocido
Jorge Cubillos abandonó Colombia hace más de una década junto a su familia debido a problemas de seguridad. En Estados Unidos solicitaron asilo y, aunque les fue negado, recibieron un permiso especial que les permitió trabajar y desarrollar una vida normal durante años, cumpliendo regularmente con sus obligaciones migratorias.
La situación cambió radicalmente cuando agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo detuvieron, informándole que existía una orden de deportación hacia un tercer país diferente a Colombia. "Estaba buscando una oportunidad para defenderme y, de un momento a otro, ICE me notificó que tenían que deportarme a un tercer país por problemas de seguridad", explicó Cubillos en entrevista con Noticias Caracol.
Detención y condiciones inhumanas
Según su testimonio, permaneció privado de la libertad durante 20 días en una cárcel de Florida antes de ser notificado sobre su deportación. Las autoridades migratorias le habrían ofrecido inicialmente México como destino, advirtiéndole que, si no aceptaba, sería enviado a África.
La deportación se materializó la semana anterior, justo antes de que expirara el plazo legal que tiene ICE para justificar detenciones prolongadas. Cubillos describió condiciones extremadamente duras durante el traslado: "Me trajeron encadenado, por 25 horas estuve encadenado de manos, cintura y pies; recibí malos tratos. Acá nos dejaron botados y sin ninguna representación".
Llegada al Congo y situación actual
El colombiano solo se enteró de que su destino final sería el Congo cuando ya se encontraba a bordo del avión. En el mismo vuelo viajaban 11 africanos y 15 latinoamericanos, incluyendo los ocho colombianos afectados.
Al llegar a territorio congolés, recibieron la vacuna contra la fiebre amarilla y fueron trasladados a un hotel donde permanecen actualmente. Aunque cuentan con condiciones básicas como cama y tres comidas diarias, enfrentan múltiples dificultades: "El agua no es potable, la luz se va constantemente y, a raíz de la vacunación, hemos estado enfermos", detalló Cubillos.
La situación es particularmente angustiante porque su esposa e hijos permanecen en Estados Unidos, viviendo con el temor constante de ser deportados a un tercer país en lugar de regresar a Colombia. "Necesitamos tener el tema muy claro porque nosotros vinimos acá ilegalmente. Estamos en un sitio más peligroso que en Colombia", expresó el afectado.
Respuesta del gobierno colombiano
Tras conocerse esta situación, el presidente Gustavo Petro reaccionó a través de redes sociales, ordenando a la Cancillería colombiana gestionar el retorno inmediato de los connacionales enviados al Congo. Esta intervención presidencial marca un punto crucial en el caso, que ha expuesto las vulnerabilidades que enfrentan los migrantes colombianos en procesos de deportación internacional.
El procedimiento realizado por ICE está siendo cuestionado desde múltiples frentes por:
- Posibles violaciones a los derechos humanos durante la detención y traslado
- Falta de transparencia en la comunicación del destino final
- Ausencia de representación legal adecuada
- Condiciones precarias en el lugar de destino
Este caso ha puesto en evidencia la complejidad de los procesos migratorios internacionales y la necesidad de garantías mínimas para las personas sujetas a deportación, especialmente cuando son enviadas a países con los que no mantienen vínculos previos.



