Defensora del Pueblo respalda llamado de 109 mujeres por transparencia en caso Epstein
La defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, se ha sumado públicamente al llamado realizado por 109 mujeres que exigen transparencia absoluta frente a las menciones del expresidente Andrés Pastrana en los archivos desclasificados del delincuente Jeffrey Epstein. Este pronunciamiento oficial llega en un momento crucial donde la información revelada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos señala graves delitos de explotación sexual que involucrarían a figuras públicas internacionales.
Un llamado colectivo para romper el silencio
El respaldo de la máxima funcionaria de derechos humanos en Colombia se produce después de que un diverso grupo de artistas, escritoras, periodistas, funcionarias y otras profesionales hiciera un llamado contundente para "romper el pacto de silencio" que rodea las menciones colombianas en el escándalo Epstein. Las mujeres exigen específicamente que el exmandatario aclare públicamente:
- Si mantenía alguna relación con Jeffrey Epstein
- Cómo conoció a Ghislaine Maxwell, exnovia del delincuente
- Los detalles sobre la visita de Maxwell a Colombia durante su presidencia
En una carta dirigida a Pastrana, las 109 mujeres plantean preguntas específicas sobre fotografías que muestran a Maxwell en la base militar de Tolemaida durante la implementación del Plan Colombia, entre junio y julio de 2002. "¿Con qué fin la invitó al país? ¿Qué tipo de relación contractual se desprendió de esa visita? ¿Por qué Maxwell, una invitada extranjera, lucía un uniforme de la Fuerza Aeroespacial Colombiana?", cuestionan las firmantes.
La posición de Pastrana y la respuesta institucional
Frente a estas acusaciones, el expresidente Andrés Pastrana ha negado categóricamente cualquier vinculación con las actividades delictivas de Epstein. A través de la red social X, el exmandatario afirmó: "Un colectivo de periodistas ha puesto temerariamente en tela de juicio mi vida, mi moral y mi comportamiento para afirmar que mis respuestas a menciones en correos del llamado caso Epstein son inaceptables para ellas". Pastrana insiste en que nunca viajó en el avión de Epstein ni visitó la isla donde se cometieron los crímenes.
Sin embargo, la defensora del Pueblo ha sido enfática en señalar que "el silencio no es una opción cuando están en juego los derechos de las niñas, niños y adolescentes". Marín Ortiz destacó que el mandato constitucional de su entidad es claro: proteger y promover los derechos humanos. "Cuando archivos desclasificados con el Departamento de Justicia de Estados Unidos vinculan a figuras públicas colombianas con redes de explotación sexual de menores de edad, el Estado tiene el deber de investigar y la ciudadanía tiene el derecho a preguntar", afirmó la funcionaria.
Contexto alarmante y vínculos documentados
La Defensoría del Pueblo ha documentado que, según certificaciones de Medicina Legal, en Colombia más de 50 menores de edad son abusados sexualmente diariamente. "La impunidad en estos casos se alimenta del silencio", concluyó Marín Ortiz, subrayando la importancia de abordar con transparencia cualquier indicio de participación en redes de explotación.
Los archivos desclasificados revelan que el expresidente Andrés Pastrana aparece en aproximadamente 37 documentos del caso Epstein entre 2003 y 2004. Entre la evidencia se encuentran:
- Correos electrónicos cruzados con Ghislaine Maxwell
- Referencias a encuentros personales
- Menciones de viajes conjuntos
En declaraciones anteriores, Maxwell afirmó que conoció a Pastrana en Dublín y que compartían interés por la aviación. "Viajamos con Pastrana a Colombia, y Epstein también estaba presente. También fuimos a Cuba… y allí conocimos a Fidel Castro", reveló la exnovia del delincuente en testimonios documentados.
Un llamado a la acción estatal
La intervención de la defensora del Pueblo marca un punto de inflexión institucional en el caso, transformando lo que comenzó como una exigencia ciudadana en una demanda formal ante el Estado colombiano. La posición de Iris Marín establece un precedente importante sobre la obligación de las autoridades de investigar exhaustivamente cualquier vínculo entre figuras públicas nacionales y redes internacionales de explotación sexual.
Este caso evidencia la creciente presión social e institucional para esclarecer completamente las relaciones que pudieron existir entre personalidades colombianas y el círculo criminal de Jeffrey Epstein, especialmente cuando existen documentos oficiales desclasificados que sugieren conexiones que merecen explicación transparente.
