Familiares de presos políticos urgen a Estados Unidos ante acuerdos petroleros en Venezuela
Activistas y familiares de presos políticos en Venezuela realizaron este miércoles una protesta frente a la sede de la ONU en Caracas, donde exigieron a la encargada de negocios de Estados Unidos en el país, Laura Dogu, que priorice la liberación de los detenidos políticos antes que cualquier acuerdo relacionado con el petróleo venezolano.
Llamado humanitario ante negociaciones económicas
Francis Quiñones, madre del sargento segundo Jonathan Franco Quiñones, declaró durante la manifestación: "Si usted viene a hacer un país, viene hablando de hacer reconciliación, ayudarnos a levantar económicamente, primero empiece por las vidas humanas. Empiece por todos esos presos que están en las rejas para pensar distinto".
Quiñones señaló que la diplomática estadounidense llegó a Venezuela para "hacer negocios" con el petróleo, pero solicitó que "primero se aboque a las vidas" y a la situación de los detenidos políticos que, según denunció, "siguen siendo torturados" en las cárceles del país.
"El petróleo no se va acabar, eso se recupera. La vida sí se acaba", insistió la activista, quien además exhortó a Dogu a visitar pronto las cárceles venezolanas para verificar personalmente la situación de los presos políticos.
Contexto de las negociaciones internacionales
Desde su llegada a Venezuela el 31 de enero, Laura Dogu ha insistido en que el Gobierno de Donald Trump busca impulsar la recuperación económica venezolana para el beneficio de ambos países, que retomaron el comercio de hidrocarburos tras la captura del presidente Nicolás Maduro.
Sin embargo, los manifestantes cuestionan esta prioridad económica frente a lo que consideran una emergencia humanitaria. Andreína Baduel, hermana del preso político Josnars Baduel e integrante del Comité por la liberación de los presos políticos (Clipp), explicó a EFE que buscan apoyo internacional para lograr una "coalición humanitaria en defensa de los derechos humanos".
"Los familiares están muy desesperados y el llamado siempre ha sido el mismo, no solo a la Embajada de Estados Unidos, sino a todos los Gobiernos del mundo", subrayó Baduel, tras 41 días de vigilias y pernoctas de familiares en las afueras de las prisiones venezolanas.
Preocupaciones sobre el proyecto de amnistía
Los activistas alertaron sobre las posibles exclusiones del proyecto de ley de amnistía, cuyo debate en segunda discusión parlamentaria fue aplazado para esta semana por desacuerdos entre los diputados en la redacción de algunos artículos.
Según Baduel, el proyecto de amnistía que se discute en el Parlamento es "excluyente", no se ha escuchado a las víctimas para su redacción y "persiste el horror" en los centros de detención del país, mientras que las instituciones ignoran las denuncias de los familiares.
La ONG Foro Penal, que lidera la defensa legal de los presos políticos, afirmó el lunes que aún quedan más de 600 de estos detenidos en el país, luego de 444 excarcelaciones verificadas por la organización desde el pasado 8 de enero, cuando el Gobierno encargado anunció un proceso de liberaciones.
Protestas y huelgas de hambre continuas
Este miércoles, un grupo de familiares cumplió cuatro días en huelga de hambre en las afueras del centro de detención conocido como Zona 7, en Caracas, para pedir la libertad de todos los detenidos políticos.
Las protestas se desarrollan tras semanas de vigilias permanentes en las afueras de las cárceles venezolanas, donde familiares y activistas mantienen una presencia constante esperando excarcelaciones que, según denuncian, avanzan con lentitud preocupante.
Los manifestantes insisten en que cualquier acuerdo económico entre Venezuela y Estados Unidos debe considerar primero la situación humanitaria de los cientos de presos políticos que permanecen detenidos en condiciones que califican de "inhumanas y degradantes".