Familiares de presos políticos suspenden huelga de hambre tras 136 horas por desgaste físico
Una huelga de hambre iniciada por familiares de presos políticos en Venezuela llegó a su fin este jueves, después de que los manifestantes alcanzaron las 136 horas sin ingerir alimentos, un período que puso en alto riesgo su salud. La protesta, que comenzó el 14 de febrero frente a los calabozos de la Policía Nacional en Caracas, conocidos como Zona 7, fue suspendida debido al desgaste físico extremo y la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades chavistas.
Contexto de la protesta y aprobación de la Ley de Amnistía
La huelga se desarrolló en un campamento montado por los familiares desde enero, cuando se anunció un primer proceso de excarcelaciones. Este jueves, el Parlamento venezolano aprobó una Ley de Amnistía general, que los manifestantes esperan que conduzca a liberaciones masivas de presos políticos. Sin embargo, en un comunicado difundido por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos, los allegados denunciaron que ninguna autoridad atendió sus llamados durante la protesta, ni ofreció información o soluciones a sus demandas legítimas.
Inicialmente, 10 mujeres participaron en la huelga, pero al final solo quedaba Narwin Gil, quien fue la última en suspenderla tras las 136 horas. Los familiares, reunidos bajo un toldo, siguieron la sesión de la Asamblea Nacional a través de un teléfono celular, mostrando su determinación pacífica ante la indiferencia institucional.
Transformación de la protesta y próximos pasos
Ante la falta de avances inmediatos, los manifestantes informaron que mantendrán la movilización, transformando la huelga de hambre en un ayuno y vigilia continuos hasta que se concrete la liberación plena de todos sus seres queridos injustamente detenidos. Esta decisión refleja la persistencia de la lucha por los derechos humanos en Venezuela, en un contexto donde las familias exigen justicia y transparencia en los procesos de excarcelación.
La situación destaca las tensiones políticas en el país, donde la aprobación de la Ley de Amnistía no ha sido suficiente para calmar las demandas de los grupos defensores de los presos políticos. Los eventos ocurren en medio de un escenario internacional que sigue de cerca los desarrollos en Venezuela, especialmente en temas relacionados con la democracia y las libertades civiles.