Mujeres de Abya Yala y Kurdistán tejen red global contra el patriarcado y capitalismo
Mujeres tejen red global contra patriarcado y capitalismo

Encuentro histórico en Bogotá reúne a mujeres de Abya Yala y Kurdistán

Entre el 11 y el 15 de febrero, la ciudad de Bogotá fue testigo de un encuentro sui generis que marcó un hito político y simbólico para los movimientos de mujeres a nivel mundial. Desde Abya Yala, término que en lengua kuna significa "tierra en plena madurez" o "tierra floreciente", hasta Kurdistán, mujeres de todas las edades convergieron para debatir una pregunta urgente y profunda: ¿cómo construir futuro en medio de un sistema que amenaza la vida?

Denuncias globales y resistencia colectiva

Durante la conferencia, se escucharon testimonios contundentes sobre cómo el capitalismo salvaje ha devastado cuerpos, montañas, ríos y bosques. Se denunció la continuidad del colonialismo en múltiples formas:

  • El genocidio en Palestina
  • La resistencia en Rojava, donde las mujeres kurdas han construido su hábitat y ahora enfrentan ataques de ejércitos patriarcales
  • La violencia estructural en el Congo, Nigeria e Irán
  • Las agresiones contra Venezuela y Cuba

Lejos de la resignación, el mensaje fue claro y firme: no nos derrotarán. Las participantes, muchas de ellas millennials y centennials que inician su camino con determinación, practicaron defensa personal como parte del programa y manifestaron haber descifrado las políticas del patriarcado, las multinacionales, los grupos paramilitares y los Estados nación que buscan perpetuar su poder a costa de la vida digna.

Memoria de las luchadoras y autocrítica necesaria

En este ejercicio de memoria colectiva, nombres como Berta Cáceres, Julia Chuñil, Bety Cariño y Sakine Cansiz estuvieron presentes como semillas de lucha. Mujeres que entregaron sus vidas por la defensa del territorio, por la esperanza y por un mundo más justo.

La autocrítica también ocupó un lugar central en las discusiones. En un contexto que muchas describen como una guerra mundial no declarada, el encuentro asumió la responsabilidad histórica de proponer alternativas reales y evaluar hasta dónde se ha avanzado en los caminos que ellas abrieron.

Confederalismo democrático y Red de Mujeres Tejiendo Futuros

Uno de los pilares que emergió con fuerza fue el confederalismo democrático, una propuesta nacida en Kurdistán pero profundamente emparentada con las formas organizativas de los pueblos originarios de Abya Yala. Desde esta visión se proyecta una red internacional: la Red de Mujeres Tejiendo Futuros, integrada por mujeres de:

  1. Haití
  2. México
  3. Ecuador
  4. Chile
  5. Wallmapu y Puelmapu
  6. Colombia (de manera muy especial)

La cruda realidad colombiana irrumpe en el encuentro

No es casual que el documento final exprese indignación frente a los asesinatos y ataques que persisten en Colombia. La violencia golpeó directamente el encuentro cuando el hijo de una de las lideresas participantes fue asesinado en Tumaco al tercer día de la conferencia. Este hecho azotó violentamente a las presentes con la realidad de un país que sigue cobrando la vida de líderes sociales, niñas y niños.

Por ello, la consigna que surgió es clara y contundente: no basta con la solidaridad; es necesaria una respuesta colectiva y acciones globales. La pregunta que flota en el aire es provocadora: ¿acaso el matriarcado ya?

Tejiendo un horizonte distinto desde el amor y el cuidado

Desde Abya Yala hasta Kurdistán, estas mujeres no solo denuncian el sistema de muerte, sino que tejen, con paciencia y convicción, un horizonte distinto. Un camino basado en el amor, en la ética del cuidado, en la economía maternal del regalo en vez del capitalismo salvaje. Todo esto sostenido por una certeza compartida: juntas, organizadas y enraizadas en sus territorios matriarcales, prevalecerán.

El encuentro demostró que, pese a la adversidad y la violencia, la construcción de alternativas sigue viva y fuerte, tejida desde la diversidad de experiencias y la sabiduría ancestral de mujeres que se niegan a aceptar un futuro predeterminado por la opresión.