Retorno forzoso de migrantes venezolanos es inviable y podría desestabilizar la región según informe de EE.UU.
Retorno forzoso de migrantes venezolanos es inviable según informe

Retorno forzoso de migrantes venezolanos es inviable y podría desestabilizar la región según informe de EE.UU.

El retorno forzoso de migrantes venezolanos desde Estados Unidos hacia Venezuela no solo sería inviable en el corto plazo, sino que además podría agravar significativamente la fragilidad institucional y social del país caribeño, según un reciente informe del Instituto para la Política Migratoria (MPI) de Estados Unidos.

Panorama complejo tras captura de Maduro

El análisis, elaborado por el experto Diego Chávez, examina los escenarios que se abren tras la captura de Nicolás Maduro a comienzos de enero y sus implicaciones para los casi ocho millones de venezolanos que han abandonado su país en la última década. "A un mes del giro inesperado, el panorama en Venezuela sigue siendo muy incierto", señala el MPI, destacando que el futuro podría oscilar entre mayor inestabilidad, prolongado estancamiento o transición negociada.

En cualquiera de estos escenarios, el informe advierte que las condiciones no están dadas para un retorno masivo e inmediato de venezolanos a su país, como pretende la administración estadounidense. El éxodo venezolano constituye la mayor crisis de desplazamiento en la historia reciente del hemisferio occidental, con casi tres millones residiendo en Colombia como principal país receptor.

Impacto regional y condiciones adversas

El documento destaca que más del 91 por ciento de la población en Venezuela vive bajo la línea de pobreza, con acceso severamente restringido a vivienda, empleo formal, educación y salud. Forzar retornos masivos podría sobrecargar instituciones ya debilitadas, profundizar tensiones socioeconómicas y, paradójicamente, incentivar nuevos movimientos migratorios irregulares en lugar de reducirlos.

"Si quienes regresan encuentran un entorno sin oportunidades ni garantías mínimas de seguridad, el resultado podría ser un ciclo de remigración que afecte a toda la región", afirma el reporte, subrayando la tensión entre los esfuerzos por estabilizar Venezuela y las políticas que podrían acelerar retornos prematuramente.

Complejidades del retorno migratorio

El MPI advierte que incluso en el escenario más favorable de transición democrática negociada, el retorno sería gradual, selectivo y condicionado a mejoras tangibles en empleo, servicios públicos y seguridad. Muchos venezolanos en el exterior han echado raíces tras casi una década fuera, formando familias, con hijos nacidos en países de acogida y construyendo redes laborales y sociales.

Las políticas basadas en la expectativa de retorno rápido y masivo subestiman la complejidad de las decisiones individuales, según el análisis. Los migrantes evalúan riesgos, oportunidades, situación legal y bienestar familiar antes de decidir si regresar, permanecer o migrar a otro destino.

Tres prioridades clave para la política migratoria

Frente a este panorama, el MPI plantea tres prioridades de política pública:

  1. Sostener mecanismos de regularización: Mantener programas de regularización e integración en países receptores, en lugar de desmantelarlos abruptamente. En Estados Unidos, la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para venezolanos en 2025 enfrenta impugnaciones judiciales.
  2. Reforzar coordinación regional: Utilizar plataformas como el Proceso de Quito, la Conferencia Suramericana sobre Migraciones o mecanismos derivados de la Declaración de Cartagena para construir consensos y secuenciar políticas que reduzcan la volatilidad migratoria.
  3. Asegurar financiamiento predecible: Garantizar recursos para esfuerzos de estabilización, reconociendo que buena parte de los programas de regularización en Suramérica fue apoyada durante la primera administración de Trump con asistencia bilateral y multilateral.

Papel clave de Colombia

El caso de Colombia ofrece una alternativa interesante según el MPI. El gobierno colombiano emitió cerca de 330.000 permisos de regularización que nunca fueron entregados físicamente, en muchos casos porque los beneficiarios continuaron su ruta migratoria hacia otros países, incluido EE.UU.

Con cooperación bilateral, las autoridades podrían identificar a quienes iniciaron ese proceso y deseen retomarlo, facilitando su traslado a Colombia como solución intermedia más segura que el retorno directo a Venezuela. Una lógica similar podría explorarse en otros países de la región.

El informe concluye que la integración, circularidad y retorno diferido marcarán la migración venezolana durante años, y de un buen manejo de estas dinámicas depende la estabilidad hemisférica. Reconocer esta realidad es fundamental para diseñar políticas migratorias efectivas y sostenibles.