Colombia enfrenta devastadoras consecuencias climáticas por negligencia ambiental y política
Las imágenes que presenta el panorama climático actual en Colombia son dramáticas y profundamente lamentables: desbordamientos de ríos, inundaciones masivas, pérdidas humanas y animales, arrasamiento completo de cultivos, destrucción de vías de comunicación, y la aparición de hambre, desolación y enfermedades en importantes zonas del territorio nacional.
Una temporada invernal que sorprende a todos
Los analistas climáticos observan con perplejidad cómo una época tradicionalmente caracterizada por el verano se ha convertido, contra todas las predicciones meteorológicas, en una intensa ola invernal. Esta transformación climática ha sorprendido a la población en medio de una total imprevisión para atender la presencia de avalanchas y desastres naturales.
Los expertos en comportamiento climático no dudan en señalar dos factores principales de responsabilidad: la ignorancia del ser humano, que se ha dedicado persistentemente a atropellar el medio ambiente, y la desidia de las autoridades que no han estado en condiciones de asumir sus responsabilidades frente a la estabilidad climática y el respeto por el entorno natural.
Estadísticas globales reveladoras
Según las estadísticas globales más recientes, las medidas de protección del medio ambiente están beneficiando actualmente a aproximadamente 1.200 millones de personas en todo el mundo, para las cuales se invierten cerca de 190.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, existen alrededor de 3.000 millones de personas adicionales que solo cuentan con una protección ambiental limitada o insuficiente.
Esta situación de desprotección ambiental, sin duda alguna, cobija a los colombianos y significa tener que padecer todos esos embates naturales que nos llevan a lamentar continuos desastres en diversas regiones del país.
Consecuencias del comportamiento ambiental indebido
Lo que estamos experimentando en estos días críticos no es otra cosa que las consecuencias directas del comportamiento indebido frente al medio ambiente que nos rodea:
- Mermamos constantemente los humedales naturales
- Le quitamos espacio vital a las lagunas y cuerpos de agua
- Deforestamos masivamente las cuencas de los ríos
- Contaminamos las aguas con desechos industriales y domésticos
- Destruimos los bosques que regulan el clima
- Aplicamos miles de toneladas de partículas contaminantes al aire
Distorsión del régimen natural
Las consecuencias de estas acciones están presentes en todo el territorio nacional:
- El régimen de lluvias se distorsiona completamente
- Los caudales de agua se achican y crecen desmedidamente
- Los humedales y lagunas reaccionan frente a sus áreas naturales usurpadas
- El aire se corrompe con partículas tóxicas que enferman a la población
- La temperatura ambiental se eleva de manera preocupante
Revisión urgente de políticas ambientales
En medio de este lamentable panorama climático, es hora imperativa de revisar profundamente nuestras políticas ambientales, mejorar las estrategias de protección, construir compromisos reales entre las comunidades y el gobierno, y procurar un mayor aprovechamiento de los recursos disponibles.
Actualmente, estos recursos están atomizados en 33 Corporaciones Autónomas Regionales, cuya estructura organizacional es más política que técnica. Esta situación ha convertido a entidades tan fundamentales para la protección ambiental en fortines electorales en su mayoría, donde el gasto público no está destinado a lo estrictamente necesario para la adaptación climática.
Un tema de máxima seriedad
El tema de la adaptación climática es demasiado serio para seguir postergándolo. No abordarlo con prontitud, profesionalismo y optimización de recursos significa condenar al país a vivir en medio del desastre permanente, con la terrible cuenta de cobro ambiental encima de las generaciones presentes y futuras.
La necesidad de acciones concretas y coordinadas se ha vuelto una urgencia nacional que requiere atención inmediata de todos los sectores de la sociedad colombiana.