Más de 4.000 personas han sido detenidas en Irán por cargos relacionados con la seguridad nacional y al menos 21 fueron ejecutadas desde el inicio de la guerra con Israel y Estados Unidos hace dos meses, denunció este miércoles el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk.
Detalles de las ejecuciones y detenciones
De los 21 ejecutados, nueve eran personas vinculadas con las protestas de enero, otras 10 supuestamente pertenecían a grupos de oposición y dos fueron condenadas por espionaje, detalló Türk. "Los derechos del pueblo iraní siguen siendo arrebatados por las autoridades de forma dura y brutal", alertó el jefe de derechos humanos de Naciones Unidas en un comunicado.
Llamado a detener las ejecuciones
El alto comisionado austríaco pidió a las autoridades que paren todas las ejecuciones, establezcan una moratoria sobre la pena de muerte, garanticen plenamente el debido proceso y las garantías de un juicio justo, y pongan en libertad a detenidos arbitrariamente. En ese sentido, señaló que muchos de los acusados en riesgo de muerte a menudo se enfrentan a "procedimientos acelerados", sin poder escoger abogado, y en ocasiones se han denunciado torturas, malos tratos y otras formas de coacción para extraer confesiones.
Desapariciones y casos emblemáticos
Türk denunció que decenas de presos han sido trasladados a lugares secretos y se desconoce su paradero, entre ellos la destacada abogada de derechos humanos Nasrin Sotoudeh. También recordó que la activista Narges Mohammadi, galardonada con el Nobel de la Paz en 2023, sigue encarcelada en riesgo, junto a presos violentos, y se teme por su salud tras sufrir un infarto y desarrollar dolencias crónicas durante su cautiverio.
Represión en prisiones
El alto comisionado recordó por otro lado el caso de la prisión de Chabahar, en el sur del país, donde detenidos que protestaban el pasado mes de marzo por las malas condiciones en el recinto fueron reprimidos violentamente por las fuerzas de seguridad, unos incidentes en los que hubo al menos cinco muertos y 21 heridos. Otros dos presos fallecieron bajo custodia más tarde en otra prisión, con indicios de tortura, señaló el comunicado de Naciones Unidas.
Confiscaciones y censura
Türk advirtió que otro método de represión crecientemente utilizado por las autoridades iraníes es la confiscación masiva de bienes a personas acusadas de ser "traidores a la patria" o de colaborar con "grupos hostiles". En ese sentido se sospecha que se han decomisado activos de unas 675 personas, incluidas 400 que viven en el extranjero y destacados actores, deportistas, ejecutivos y periodistas. El alto comisionado subrayó por último que el acceso a internet cortado durante dos meses, uno de los "apagones más largos" de la red nunca antes registrados a nivel mundial, lo que priva de información vital y silencia voces independientes.
Sanciones de Estados Unidos
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes la sanción de 35 entidades e individuos por su presunta participación en una red financiera encubierta que facilita a Irán el movimiento de miles de millones de dólares y el acceso al sistema financiero internacional. Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), las sanciones se enmarcan en la denominada "Operación Furia Económica" y apuntan a estructuras que supervisan un sistema bancario en la sombra utilizado para canalizar ingresos derivados de la venta ilícita de petróleo iraní.
De acuerdo con el Tesoro, estas redes también permiten a actores vinculados a las fuerzas armadas iraníes, incluido el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, adquirir componentes sensibles para programas de misiles y transferir fondos a grupos considerados terroristas por Washington. Esta sanción se une a la que Estados Unidos impuso el 24 de abril a otra red a la que acusó de impulsar el comercio petrolero y la "flota fantasma de Irán".
Las sanciones anunciadas por el Departamento del Tesoro afectan a la refinería independiente china Hengli Petrochemical y a unas 40 compañías navieras y buques vinculados a la denominada por Washington como "flota en la sombra" que transporta petróleo iraní. Este tipo de sanciones han sido catalogadas por el secretario del Tesoro, Scott Bessent como "La Furia Económica", asegurando que Estados Unidos mantendrá una presión comercial y financiera sobre Teherán mientras continúa el alto el fuego indefinido en Oriente Medio. Además de estas medidas, Estados Unidos mantiene un bloqueo naval contra todos los puertos de Irán, medida que estaría afectando el 90% del comercio de la República Islámica, según el Comando Central.



