ONU declara emergencia global por violencia contra mujeres y denuncia sistemas que protegen a poderosos
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, emitió una severa advertencia este viernes 27 de febrero, calificando la violencia contra las mujeres como una "emergencia global" que requiere atención inmediata y acciones concretas por parte de la comunidad internacional.
Cifras devastadoras revelan magnitud de la crisis
Durante su intervención ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Türk presentó datos alarmantes que ilustran la gravedad de la situación mundial. Aproximadamente 50.000 mujeres y niñas perdieron la vida de forma violenta durante el año 2024, una cifra que refleja una crisis humanitaria de proporciones epidémicas.
Lo más preocupante, según el alto funcionario, es que la gran mayoría de estos crímenes fueron perpetrados por sus propios familiares, lo que evidencia patrones de violencia doméstica y abuso intrafamiliar que permanecen ocultos en muchas sociedades.
Sistemas opresivos que silencian a las víctimas
Türk realizó una contundente denuncia sobre cómo ciertos sistemas sociales y políticos facilitan estos abusos. "Estos ataques son posibles en sistemas que silencian a las víctimas y protegen a los poderosos", afirmó el diplomático durante su discurso.
El alto comisionado hizo especial referencia a la situación en Afganistán bajo el régimen talibán, donde señaló que "el sistema de segregación impuesto a las mujeres recuerda al apartheid, basado en el sexo en lugar de la raza". Esta comparación histórica busca ilustrar la gravedad de las restricciones que enfrentan las mujeres afganas en su vida diaria.
Denuncia de estructuras que protegen la impunidad
Según Türk, estos abusos sistemáticos se perpetúan gracias a estructuras sociales y políticas que normalizan la violencia de género y garantizan impunidad para los agresores. "Estos abusos horribles son posibles gracias a sistemas sociales que silencian a las mujeres y niñas y protegen a los hombres poderosos de toda responsabilidad", declaró con firmeza.
El diplomático también expresó preocupación por el crecimiento de la misoginia en espacios digitales, señalando que el odio en línea se ha convertido en una herramienta de acoso sistemático, especialmente contra mujeres en cargos de poder político.
Casos emblemáticos que exponen fallos sistémicos
Para dimensionar la magnitud del problema, Türk mencionó casos internacionales que han conmocionado a la opinión pública:
- El caso de Jeffrey Epstein, delincuente sexual cuyas redes de explotación involucraron a numerosas víctimas menores de edad.
- El caso de Gisèle Pelicot, mujer francesa que fue drogada y grabada por su esposo junto a otros hombres sin su consentimiento.
Según el alto comisionado, estos expedientes judiciales demuestran "la magnitud de la explotación y los abusos cometidos contra mujeres y niñas" y evidencian fallos sistémicos en la protección de los derechos humanos fundamentales en diversas sociedades.
Llamado urgente a la acción internacional
La intervención de Volker Türk concluyó con un llamado urgente a los Estados miembros de la ONU y a la comunidad internacional para que:
- Refuercen los mecanismos de protección para mujeres y niñas
- Modifiquen los sistemas judiciales para eliminar la impunidad
- Combatan activamente la misoginia en espacios físicos y digitales
- Promuevan cambios culturales que respeten la dignidad y derechos de las mujeres
Esta declaración del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos marca un punto de inflexión en el reconocimiento institucional de la violencia de género como una crisis global que requiere respuestas coordinadas y efectivas por parte de todos los actores internacionales.
