Estado colombiano intensifica acciones contra el reclutamiento de menores, pero organización internacional cuestiona su efectividad
El Gobierno Nacional ha reforzado significativamente su estrategia institucional para prevenir el reclutamiento infantil en Colombia, en un contexto donde el conflicto armado persiste en múltiples regiones del territorio nacional. Sin embargo, desde el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) se advierte con preocupación que, a pesar de los esfuerzos oficiales, las medidas implementadas continúan siendo insuficientes frente al alarmante número de niños, niñas y adolescentes que siguen siendo captados por grupos armados ilegales.
Cifras que revelan una realidad preocupante
Según datos verificados por Naciones Unidas, solamente durante el año 2024 se han confirmado 453 casos de menores reclutados en Colombia. Julien Hayois, especialista en protección de Unicef, explica que esta cifra representa únicamente un subregistro de la situación real, ya que existen serias limitaciones para documentar todos los incidentes en territorios donde operan activamente estructuras armadas ilegales.
"Las dificultades de acceso y las amenazas en zonas de conflicto impiden un registro completo de los casos, por lo que la magnitud real del problema podría ser considerablemente mayor", señaló el experto internacional.
Estrategia gubernamental y sus limitaciones
La respuesta estatal se ha canalizado principalmente a través del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y de la Comisión Intersectorial para la Prevención del Reclutamiento, la Utilización y la Violencia Sexual contra Niños, Niñas y Adolescentes (Ciprunna). Estas entidades han desarrollado acciones de prevención y atención específicamente diseñadas para reducir la vinculación ilícita de menores y la violencia sexual asociada a este fenómeno criminal.
No obstante, desde Unicef se insiste en que, aunque la nueva estrategia ha permitido evitar algunos casos y rescatar a ciertos niños, el impacto general sigue siendo limitado frente a la dimensión real del problema. La organización internacional subraya que la falta de presencia integral del Estado en zonas críticas facilita considerablemente la acción de los grupos armados ilegales.
Territorios de alto riesgo y factores estructurales
Los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño, Norte de Santander y Arauca concentran la mayoría de los casos verificados de reclutamiento infantil. En estas regiones confluyen múltiples factores de vulnerabilidad:
- Altos niveles de pobreza y desigualdad
- Escasas oportunidades educativas y laborales para jóvenes
- Débil presencia institucional del Estado
- Economías ilícitas establecidas
Estas condiciones son sistemáticamente aprovechadas por los grupos armados para captar menores, ofreciéndoles falsas promesas de ingresos económicos y pertenencia.
Vulnerabilidad específica de las niñas
Un elemento especialmente alarmante es que aproximadamente el 30% de las víctimas son niñas, quienes además enfrentan múltiples formas de violencia dentro de las estructuras armadas:
- Violencia sexual sistemática
- Violencia basada en género
- Tortura y malos tratos físicos
- Explotación laboral y emocional
Esta problemática, por tanto, no solo implica la vinculación forzada al conflicto armado, sino múltiples y graves vulneraciones a los derechos fundamentales de la niñez colombiana.
Impacto en el sistema educativo
La organización internacional también ha alertado sobre el uso de escuelas como trincheras o puestos de control por parte de actores armados, lo que compromete severamente la seguridad de los estudiantes y afecta directamente el acceso a la educación en regiones ya de por sí vulnerables. Esta situación crea un círculo vicioso donde la falta de educación aumenta la vulnerabilidad al reclutamiento.
Propuestas para una solución integral
Para Unicef, la solución efectiva requiere una intervención integral que combine múltiples componentes:
- Educación de calidad y accesible en todas las regiones
- Acceso garantizado a servicios de salud y nutrición
- Fortalecimiento de servicios sociales básicos
- Generación de oportunidades económicas legítimas
- Presencia institucional efectiva del Estado
Asimismo, la organización instó al sector privado colombiano a "invertir de manera responsable en estas regiones afectadas", ofreciendo alternativas laborales formales que reduzcan la exposición de niños y adolescentes a economías ilícitas y estructuras armadas ilegales.
La situación del reclutamiento infantil en Colombia sigue siendo un desafío humanitario de primer orden, que requiere no solo medidas de prevención inmediatas, sino también transformaciones estructurales profundas en los territorios más afectados por el conflicto armado y la pobreza.