Therian y pánico moral: la estrategia para deslegitimar derechos trans en Colombia
Therian y pánico moral: estrategia contra derechos trans

El fenómeno therian: ¿nueva herramienta de deslegitimación política?

En las últimas semanas, el fenómeno de los therian —personas que manifiestan una afinidad profunda con animales y la expresan mediante juegos de rol, disfraces o comunidades en línea— ha inundado los algoritmos de las redes sociales y plataformas digitales en Colombia. Este contenido aparece, de manera explícita o implícita, como una supuesta evidencia de los excesos del progresismo y, más concretamente, de la aceptación social y los avances legales alcanzados por las personas trans en el país.

Una comparación engañosa: therian versus identidades trans

Sin embargo, es crucial destacar que los therian se asemejan más a los cosplayers —individuos que se disfrazan de personajes de ficción para asistir a convenciones como Star Wars o Comic-Con— que a las identidades trans. Esta distinción fundamental parece perder relevancia cuando el objetivo principal es otro: capturar la atención del público, generar pánico social y deslegitimar a un grupo específico. Más allá del fenómeno en sí, lo verdaderamente importante es la estrategia que su visibilidad revela: una fórmula antigua, reciclada con las mismas tácticas pero con nuevos protagonistas.

Las tácticas de la desinformación

La primera táctica identificada es la contaminación conceptual, que consiste en agrupar fenómenos distintos en un mismo saco para desacreditarlos. Si se logra instalar la idea de que las identidades de género y los juegos de rol, como los practicados por los therian, son equivalentes, todo el paquete puede ser ridiculizado como absurdo e irracional.

La segunda táctica es la falacia del efecto dominó. Hace quince años, se argumentaba que si se aprobaba el matrimonio igualitario, pronto la gente querría casarse con animales, muñecas o incluso sillas. Esto no ocurrió, pero la lógica detrás de esta falacia era exagerar un escenario improbable para desacreditar un derecho real y necesario.

El pánico moral como herramienta política

Estas falacias generan lo que se conoce como pánico moral: una alarma colectiva basada en el miedo y en la idea de que "gente extraña" amenaza a las infancias, las familias y la sociedad en su conjunto. Pero es esencial entender que el pánico moral no es moral en absoluto: es político. Suele aparecer en coyunturas específicas —como elecciones o escándalos— porque sirve como una cortina de humo efectiva.

Así, mientras los therian monopolizan la atención como una supuesta amenaza para las infancias, casi no se habla de que la Iglesia católica en Colombia sigue negándose a entregar la información de más de 600 sacerdotes denunciados por pederastia, a pesar de una orden explícita de la Corte Constitucional. Tampoco se discute ampliamente que un expresidente colombiano aparece mencionado en los archivos de Epstein, un caso de abuso sexual de alto perfil.

Reflexiones para tiempos de polarización

En tiempos de polarización —especialmente en contextos electorales— conviene mirar con cuidado qué historias saturan nuestros algoritmos. Muchas veces, estas narrativas no están ahí para informarnos, sino para confundirnos y distraernos de los problemas reales que afectan a la sociedad colombiana. La visibilidad de fenómenos como los therian debe analizarse críticamente, reconociendo las estrategias de deslegitimación que buscan socavar los derechos humanos y desviar la atención pública.