A un año del brutal crimen que conmocionó a Colombia
El 4 de abril de 2025, Colombia se estremecía ante la noticia de la tortura y posterior muerte de Sara Millerey González, una mujer trans cuyos agresores, presuntos integrantes del Grupo Delincuencial Organizado El Mesa, le rompieron las extremidades antes de arrojarla a la quebrada La García en Bello, Antioquia. Este crimen de odio, considerado uno de los más cruentos registrados en el país, dejó al descubierto la vulnerabilidad extrema que enfrenta la comunidad trans en Colombia.
La brutalidad del crimen y sus consecuencias
De acuerdo con el informe forense, Sara Millerey presentaba más de 30 fracturas en brazos, piernas y una costilla cuando fue lanzada al afluente. Un grupo de personas, que presuntamente estaba bajo amenaza de los agresores, observó impotente la escena. La víctima fue grabada luchando contra la corriente, y el video compartido en redes sociales generó terror entre la comunidad trans de Antioquia, donde El Mesa opera en el tráfico de drogas.
Milagrosamente, Sara Millerey salió del río con vida y fue trasladada a un hospital antioqueño, donde permaneció varios días bajo observación. Sin embargo, falleció debido a un choque hipovolémico provocado por sus múltiples fracturas. Su caso generó concentraciones y protestas en todo el país, con manifestantes exigiendo garantías estatales para la protección de personas trans y otros integrantes de la comunidad LGBTI+.
Avances legislativos y estancamiento investigativo
Como consecuencia de este crimen, la Ley Integral Trans fue rebautizada como Ley Sara Millerey y en junio de 2025 fue aprobada en primer debate por la Comisión Primera de la Cámara de Representantes. Este avance legislativo contrasta marcadamente con el lento progreso de la investigación penal.
A pesar de convertirse en el rostro de la lucha trans en Colombia, el caso de Sara Millerey sigue sin resolverse completamente. De los cinco presuntos atacantes identificados, solo dos han sido capturados: Juan Camilo Muñoz, alias Teta, y Juan David Echavarría, alias Chucky, quienes se encuentran en prisión imputados por homicidio agravado y tortura. Tres personas más permanecen sin identificar ni aprehender.
La alarmante continuidad de la violencia
Según información compartida por la ONG Caribe Afirmativo con el medio Volcánicas, 35 mujeres trans han sido asesinadas en Colombia desde el crimen de Sara Millerey. Esta cifra, confirmada por el observatorio de derechos humanos de la organización, evidencia la persistencia y gravedad del problema de violencia contra la población trans en el país.
Los datos revelan que:
- La violencia contra mujeres trans continúa siendo sistemática
- Los departamentos como Antioquia presentan especial riesgo
- Los crímenes de odio requieren respuestas institucionales más efectivas
- La impunidad sigue siendo un factor que perpetúa estos delitos
La Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional enfrentan el desafío de avanzar en las investigaciones pendientes mientras organizaciones de derechos humanos exigen mayor protección para la comunidad LGBTI. El caso de Sara Millerey se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la transfobia, pero también en un recordatorio de cuánto camino falta por recorrer en materia de justicia y protección de derechos humanos en Colombia.



