Venezuela transforma el temido Helicoide de cárcel en centro social tras orden de Delcy Rodríguez
Venezuela convierte el Helicoide de cárcel en centro social

Venezuela inicia transformación del Helicoide de centro de torturas a espacio comunitario

El gobierno de Venezuela anunció este lunes el comienzo de los trabajos de remodelación del temido centro de detención conocido como El Helicoide, históricamente señalado como un lugar de torturas, para convertirlo en un complejo social destinado a la comunidad. Esta decisión se produce después de que la presidenta encargada Delcy Rodríguez ordenara su cierre definitivo a finales de enero.

Un cambio radical para un símbolo del terror

Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro durante una incursión estadounidense el pasado 3 de enero, decretó casi un mes después el cierre de esta instalación que funcionaba como sede del servicio de inteligencia (Sebin) y como centro de reclusión. La oposición y numerosos activistas de derechos humanos han denunciado durante años que esta prisión representaba un símbolo de tortura sistemática en Venezuela, acusaciones que ahora buscan ser superadas con su transformación física y simbólica.

En un video difundido a través de la red social X, el ministro de Obras Públicas, Juan José Ramírez, explicó el proceso: "Inmediatamente comenzó la elaboración del proyecto. Consultamos a la comunidad, a la familia policial, hicimos el levantamiento arquitectónico y de ingeniería, y hoy podemos decir que, en menos de un mes, el mismo ya fue aprobado y comienza su fase de ejecución". Por su parte, el ministro de Comunicaciones, Miguel Pérez Pirela, confirmó en la misma plataforma que su cartera "adelanta los trabajos de recuperación de la infraestructura del Helicoide".

Nuevo destino: centro social, deportivo y cultural

La mandataria encargada había ordenado específicamente convertir el edificio "en un centro social, deportivo, cultural y comercial para la familia policial y para las comunidades aledañas". Este ambicioso proyecto de reconversión arquitectónica y social se enmarca dentro de una agenda más amplia de reformas legislativas que Rodríguez está impulsando bajo considerables presiones internacionales, particularmente desde Estados Unidos.

Entre las medidas más significativas se encuentra la histórica ley de amnistía aprobada el jueves pasado, que cubre hechos específicos ocurridos durante los 27 años de gobierno chavista. Rodríguez definió este instrumento legal como un paso fundamental hacia "una Venezuela más democrática, más justa, más libre". Gonzalo Himiob, director de la oenegé Foro Penal, informó que hasta este lunes ya suman 65 las personas amnistiadas desde la entrada en vigencia de la ley: siete el viernes, 15 el sábado y 43 el domingo, añadiendo que "seguimos verificando otros casos".

Escepticismo sobre el alcance real de las medidas

Sin embargo, diversos expertos y analistas expresan dudas considerables sobre el alcance real de esta legislación. Existen preocupaciones fundadas de que cientos de detenidos, incluyendo militares acusados de actividades catalogadas como "terroristas", podrían quedar excluidos de los beneficios de la amnistía. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, reveló el sábado que aproximadamente 1.500 personas han solicitado formalmente en los tribunales el beneficio de esta medida de gracia.

La transformación del Helicoide representa así no solo un cambio físico en un emblemático edificio caraqueño, sino un gesto político de gran carga simbólica dentro del complejo proceso de transición que vive Venezuela. El éxito de esta reconversión y de las reformas asociadas dependerá en gran medida de su implementación concreta y de su capacidad para generar confianza tanto en la población venezolana como en la comunidad internacional.