Bangladés celebra elecciones bajo escrutinio internacional sin precedentes
La nación asiática de Bangladés se encuentra en las horas decisivas previas a unas elecciones generales diseñadas para superar el legado de fraude sistemático que ha marcado su historia política reciente. Un despliegue internacional sin precedentes, que duplica el tamaño de las misiones observadoras de comicios anteriores, busca garantizar la transparencia del proceso y facilitar el retorno del país a la senda democrática.
Un operativo de vigilancia histórica
Cerca de 400 observadores internacionales y 200 periodistas extranjeros se han desplegado por todo el territorio bangladesí para fiscalizar la jornada electoral del miércoles. Esta cifra representa la mayor presencia de supervisión externa en la historia reciente del país, transformando estos comicios en el proceso electoral más vigilado de las últimas décadas.
"Estamos abrumados por la respuesta de países y organizaciones internacionales", declaró la secretaria principal, Lamiya Morshed, quien destacó que esta movilización "refleja la confianza de la comunidad global en el Gobierno Interino". El operativo se considera clave para legitimar la transición post-autocrática que vive la nación.
Doble consulta: Parlamento y reformas constitucionales
Los ciudadanos bangladesíes no solo elegirán un nuevo Parlamento, sino que también votarán en referéndum la "Carta Nacional de Julio", un paquete de reformas constitucionales nacido de la revuelta estudiantil de 2024. Este documento busca:
- Desmantelar las estructuras autocráticas que dominaron el país durante décadas
- Establecer límites al poder ejecutivo
- Evitar que un futuro primer ministro pueda acumular poder absoluto
- Crear mecanismos de control y equilibrio institucional
Contraste con elecciones anteriores
La presencia internacional actual supone una diferencia abismal con las elecciones generales de enero de 2024, que estuvieron marcadas por:
- El boicot de la oposición política
- La reelección casi automática de la ex primera ministra Sheikh Hasina
- Solo 158 observadores internacionales
- El rechazo y descalificación por parte de gran parte de Occidente
Para este proceso, misiones de peso como la Unión Europea (que despliega su primer operativo completo desde 2008), el Instituto Republicano Internacional y la Commonwealth realizarán una supervisión exhaustiva de los centros de votación.
Contexto político y social
El objetivo principal de esta vigilancia internacional es garantizar la transparencia en una nación que aún intenta sanar las heridas de la represión de agosto de 2024, un episodio que dejó aproximadamente 1.400 muertos y forzó el exilio de la ex primera ministra Hasina.
Aunque la revolución que llevó a esta transición fue liderada principalmente por la "Generación Z", el escenario político para estas elecciones sigue dominado por la vieja guardia. El Partido Nacionalista (BNP) y las formaciones islamistas parten como favoritos ante la ausencia de la Liga Awami, proscrita tras la caída del régimen anterior.
Garantías y seguridad
Desde el Ejecutivo interino se insiste en que la presencia récord de observadores extranjeros constituye la mejor garantía para este delicado traspaso de poder. "Muchos de los observadores tienen una vasta experiencia mundial; esto nos da una gran tranquilidad", subrayó la secretaria Morshed durante una conferencia de prensa.
Más de 2.000 candidatos, representando a medio centenar de partidos políticos, compiten por los escaños parlamentarios en un clima de frágil calma. Todo el proceso está siendo vigilado por aproximadamente un millón de efectivos de seguridad, además del minucioso escrutinio de la comunidad internacional.
Esta combinación de supervisión externa masiva y seguridad interna reforzada busca crear las condiciones para unas elecciones creíbles que permitan a Bangladés consolidar su transición democrática después de años de autoritarismo y conflictos políticos.