Colombia superó una de las jornadas electorales más desafiantes de los últimos años con una segunda vuelta presidencial que, según la misión de observación del Instituto Republicano Internacional (IRI), transcurrió de manera pacífica, organizada y con garantías para los votantes dentro y fuera del país.
Evaluación internacional destaca ambiente pacífico pese a tensiones
La evaluación internacional destaca que el proceso se desarrolló en medio de un ambiente marcado por la polarización política, las tensiones entre campañas, los cuestionamientos judiciales y las preocupaciones de seguridad. Aun así, millones de ciudadanos acudieron a las urnas y ejercieron su derecho al voto.
Para verificar el desarrollo de la elección, el IRI desplegó 22 observadores de 10 países, quienes visitaron centros de votación en Bogotá, Cali, Barranquilla, Barcelona, Madrid, Miami y Nueva York. En total, supervisaron más de 500 mesas durante la apertura, la votación y el cierre de la jornada.
Aspectos positivos: civismo y transparencia
Entre los aspectos positivos, el organismo resaltó el comportamiento cívico de los ciudadanos, la presencia de testigos electorales de los partidos en todos los puestos visitados y el cumplimiento general de los procedimientos establecidos por las autoridades electorales. También destacó que la jornada se desarrolló con normalidad incluso en momentos de alta afluencia de votantes.
El informe subraya que las autoridades electorales demostraron capacidad técnica, profesionalismo y transparencia, e incluso el sistema es un ejemplo para la región. La Registraduría y el Consejo Nacional Electoral lograron administrar una elección compleja, apoyados por nuevas herramientas tecnológicas, programas de capacitación para jurados y mecanismos de divulgación dirigidos a los ciudadanos.
Contexto de violencia y amenazas a la democracia
Uno de los puntos que más preocupó a la misión fue el contexto de violencia que rodeó el proceso electoral. El IRI señaló que el control territorial de grupos armados ilegales en algunas regiones continuó representando riesgos para la democracia. Además, registró preocupaciones relacionadas con la libertad del voto en zonas afectadas por el conflicto armado y reportes sobre posibles intimidaciones contra actores políticos.
La misión también expresó preocupación por los asesinatos de los periodistas Cristian Herrera Nariño y Mateo Pérez Rueda durante el ciclo electoral, hechos que, según el informe, evidencian amenazas persistentes contra la libertad de prensa y el acceso a la información. A esto se suman los homicidios de Rogers Mauricio Devia, exalcalde, y Eder Fabián Cardona, integrantes de la campaña de Abelardo de la Espriella en el Meta, casos que reflejan la permanencia de la violencia política en el país.
Garantías y seguridad durante la jornada
Frente a este panorama, el IRI señaló que no encontró hechos que hubieran afectado de manera sistemática la libertad del voto ni alterado el resultado general de la elección. También destacó que el despliegue de más de 228 mil integrantes de la Fuerza Pública, bajo el denominado Plan Democracia, contribuyó a garantizar una jornada segura y ordenada.
Irregularidades aisladas y denuncias sin evidencia
En cuanto a las irregularidades observadas, la misión reportó incidentes aislados relacionados con dificultades de accesibilidad para algunos votantes, casos de voto excesivamente asistido, uso de teléfonos celulares para fotografiar tarjetones y reportes limitados de ciudadanos a quienes se les negó el sufragio. En el exterior se registraron inconsistencias puntuales en listados electorales, actividades de campaña cerca de puestos de votación e incluso un incidente en Madrid que terminó con una urna dañada.
Sin embargo, el organismo fue enfático en afirmar que estos episodios fueron excepcionales, no tuvieron carácter sistemático y no afectaron de forma sustancial el desarrollo de la votación. Asimismo, alertó sobre la circulación de denuncias de fraude sin evidencia, especialmente en redes sociales, advirtiendo que este tipo de narrativas pueden debilitar la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.
Recomendaciones y conclusión del IRI
Finalmente, el IRI felicitó a las autoridades electorales, organismos de control, Fuerza Pública, jurados, testigos y observadores nacionales e internacionales por la conducción del proceso. Como recomendaciones, pidió evitar acusaciones infundadas sobre fraude, fortalecer la protección de candidatos, periodistas y líderes políticos, mejorar la accesibilidad de los puestos de votación, reforzar los controles contra la compra de votos, ampliar la educación electoral y continuar perfeccionando la logística del voto en el exterior. La misión concluyó que Colombia demostró una importante capacidad institucional y un sistema electoral que constituye una referencia para la región.



