Proceso electoral 2026: La importancia de los referentes en el marketing político
Elecciones 2026: Cómo los acompañantes definen a los candidatos

Primera fase electoral 2026: Un proceso tranquilo que revela aspiraciones nacionales

Con la primera etapa del proceso electoral para las elecciones del año 2026 ya superada, el panorama político colombiano respira con cierta tranquilidad. El comportamiento observado durante esta fase inicial ha sido adecuado, y los resultados preliminares sugieren que el país anhela retornar a los caminos del desarrollo sostenible, la productividad económica y la seguridad democrática que solamente un gobierno digno y transparente puede proporcionar.

Sin embargo, a pesar de este ambiente de relativa calma, han comenzado a surgir algunas dudas y cuestionamientos fundamentales sobre los métodos y las alianzas que caracterizan a ciertos candidatos presidenciales.

El dicho que define las campañas: "Dime con quién andas"

El antiguo refrán "dime con quién andas y te diré quién eres" adquiere una relevancia extraordinaria en el contexto del marketing político contemporáneo. Esta expresión popular trasciende la mera sabiduría convencional para convertirse en una realidad absoluta que demuestra con claridad lo que cada aspirante realmente es y lo que ofrece a la ciudadanía.

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En el ámbito del mercadeo comercial, este principio se aplica sistemáticamente para desarrollar comunicaciones verdaderamente efectivas. Los llamados referentes e influenciadores indican con precisión qué clase de oferta se está presentando al mercado. Este mismo mecanismo funciona con las personas, tal como se ha explicado extensamente en los tratados especializados sobre marketing personal.

La próxima jornada electoral y la importancia de los acompañantes

Ante la inminente jornada para elegir al próximo gobernante de la nación, resulta imprescindible recordar este dicho popular, especialmente cuando se observan los acompañantes y referentes de algunos candidatos presidenciales. Esta consideración adquiere mayor peso cuando en la hoja de vida del personaje en cuestión no existe el más mínimo merecimiento para aspirar a convertirse en el primer mandatario del país.

John Maxwell, reconocido experto en liderazgo, afirmó categóricamente que "todo y todos comunican y no se puede no comunicar", porque efectivamente "todo y todos hablan". Esta máxima se aplica con particular fuerza en el contexto de las comunicaciones mercadológicas de los anunciantes políticos, las agencias que los asesoran y los medios de comunicación que utilizan como plataforma.

El contenido revelador de las comunicaciones políticas

La forma como se desarrollan las comunicaciones políticas -es decir, el contenido específico, los medios seleccionados y los referentes e influenciadores involucrados- indica con extraordinaria claridad qué y cómo son realmente las personas y las organizaciones que aspiran al poder. A decir verdad, mucho se puede concluir analizando estos elementos, especialmente en lo que se refiere a principios fundamentales, creencias arraigadas y valores éticos de todos los actores: anunciantes, agencias y medios de comunicación.

El cómo se comunica también "habla" elocuentemente sobre lo que son quienes están involucrados en el proceso de comunicaciones de mercadeo político. Los personajes que aparecen en las campañas, el lenguaje utilizado, las fotografías seleccionadas, la tonalidad emocional y, en definitiva, la manera como se transmite el mensaje deseado son indicadores claros de lo que realmente se es y de lo que se pretende lograr con la comunicación política.

Elementos comunicacionales que delatan intenciones

La entretención superficial, el miedo como herramienta persuasiva, el uso estratégico del sexo, los contenidos confusos y hasta cierto punto engañosos, los tiempos de emisión calculados, los colores seleccionados y los mensajes ocultos o subliminales -para citar solamente algunos aspectos- son "habladores" extremadamente fuertes sobre quién y cómo se es realmente en el fondo.

La utilización deliberada de ciertas personas y objetos específicos dentro de las campañas políticas dice muchísimo sobre las verdaderas intenciones y alianzas de los candidatos. Tristemente, para no pocos actores involucrados en estas actividades de mercadeo político, en todas sus formas de aplicación, lo que son y hacen las comunicaciones se rige por la filosofía cuestionable de que el fin justifica los medios.

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Ética y responsabilidad en la comunicación política

Este enfoque utilitario debe someterse al escrutinio riguroso de la ética profesional, la moral pública y la responsabilidad social que todos los actores políticos dicen tener como base fundamental de sus acciones. Todo el proceso comunicacional electoral debe indicar con absoluta claridad lo que cada candidato realmente es, lo que pretende lograr y lo que la ciudadanía puede esperar legítimamente de su eventual gobierno.

Como complementa acertadamente otro dicho popular, "desde el desayuno se sabe cómo será la comida", lo que significa que hay que tener muy en cuenta la historia previa -cuando existe-, los acompañantes permanentes y los medios habituales de cada aspirante. Esta consideración adquiere importancia máxima cuando se trata específicamente de marketing político, porque está en juego nada menos que la vida y el bienestar de todos los ciudadanos colombianos.

Conclusión: Un principio universal aplicable a la política

Resulta, pues, muy claro -como tantas veces se ha dicho con razón- que "dime con quién andas y te diré quién eres" es de aplicación universal tanto en el marketing general como en todas las actividades de los seres humanos, especialmente en el delicado terreno de la política nacional donde las decisiones afectan el destino de millones.