Elecciones bajo la sombra del miedo en Jamundí y el norte del Cauca
En el corregimiento de Villa Colombia, municipio de Jamundí, Valle del Cauca, Liborio Guzmán, un labriego de 45 años, dudó durante horas antes de salir a votar este domingo 8 de marzo. Aunque la alcaldesa Paola Castillo había dado un parte de tranquilidad para los 127.267 ciudadanos habilitados en el municipio, el campesino temía por la presencia de disidentes de las Farc del frente 'Jaime Martínez', quienes mantienen fuerte control en zonas rurales con cobros de peajes y presiones a la comunidad.
La tensión en las zonas rurales de Jamundí
"Acá no se puede hablar mucho, es cuestión de mantener silencio y a veces resignarse a la situación", expresó Liborio a EL TIEMPO, reflejando el temor compartido por muchos habitantes. En el corregimiento de Robles, donde el 9 de octubre de 2025 un atentado con cilindro bomba contra la subestación de Policía dejó 11 afectados y 18 viviendas dañadas, los votantes también acudieron a las urnas con cautela.
La secretaria de Gobierno de Jamundí, Carolina Obando, confirmó que a las 8:00 a.m. se abrieron los 38 puestos de votación del municipio, incluyendo 18 en zona rural. "Hasta el momento tenemos tranquilidad y no ha habido ninguna novedad. Hacemos la invitación de salir a votar", afirmó la funcionaria, destacando que el personal de la Registraduría llegó sin problemas a zonas altas, medias y bajas.
El despliegue de seguridad y la guardia indígena
Lo que finalmente animó a Liborio y otros pobladores de Villa Colombia fue la llegada de miembros de la Registraduría acompañados por la guardia indígena de uno de los resguardos locales. Esta presencia brindó un respiro temporal a comunidades que viven bajo la constante amenaza de grupos armados que operan desde las montañas.
Mientras tanto, en el vecino departamento del Cauca, más de 880.000 personas estaban habilitadas para votar en más de 800 puestos distribuidos en 42 municipios. En Corinto, norte del Cauca, la ciudadanía acudió masivamente al Instituto Comercial del Cauca (Incodelca), principal puesto de votación custodiado por decenas de policías.
Operaciones militares previas a los comicios
Las elecciones se desarrollaron tras una noche de atentados con drones y hostigamientos en municipios como Santander de Quilichao. Según reportes de la Tercera Brigada del Ejército, en coordinación con la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Armada Nacional, se frustraron seis acciones terroristas de disidentes de 'Iván Mordisco' en Cauca, Valle y Nariño.
Entre las operaciones destacadas:
- En el corregimiento de Ampudia, Jamundí, tropas repelieron un ataque con armas de fuego y drones explosivos.
- En la ruta Cali-Buenaventura, se localizaron y destruyeron dos cilindros cargados con explosivos.
- En Miranda, Cauca, soldados enfrentaron a integrantes de la estructura 'Dagoberto Ramos'.
- En El Tambo, Cauca, se neutralizaron drones cargados con explosivos de la estructura 'Carlos Patiño'.
- En Santander de Quilichao, se frustraron acciones de la estructura 'Jaime Martínez'.
- En Santa Bárbara de Iscuandé, Nariño, tropas enfrentaron a la estructura '30 Jonnier Toro Arenas'.
Balance de las autoridades
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, destacó que se dispuso acompañamiento permanente de autoridades civiles, militares y policiales para garantizar seguridad. "Se dispuso acompañamiento permanente por parte de las autoridades civiles, militares y de Policía, con el propósito de brindar seguridad y condiciones adecuadas para que la ciudadanía ejerciera su derecho al voto", afirmó el mandatario.
En el Valle del Cauca, la comandante de la Policía, brigadier general Sandra Liliana Rodríguez, reportó que los comicios se cumplieron bajo control de las autoridades, con 31 comparendos por propaganda política y una captura en Restrepo por presunta suplantación de identidad.
Un triunfo frágil en territorios de alto riesgo
Para el gobernador Guzmán, la jornada electoral representó un triunfo en el Cauca, donde municipios del norte, centro y sur con más de 500.000 votantes habilitados estuvieron en alto riesgo por grupos armados. Sin embargo, para Liborio Guzmán, el campesino de Jamundí, votar le permitió sentir que vive en una democracia, pero al regresar a su casa en Villa Colombia no dejaba de reconocer que allí se sigue viviendo con miedo y bajo silencio.
La alcaldesa de Jamundí coincidió con el balance positivo, aunque la realidad en el terreno muestra comunidades que, pese al temor, insisten en ejercer sus derechos democráticos frente a la persistente amenaza de las disidencias armadas.



