Estrategias de Paloma Valencia, De la Espriella e Iván Cepeda: ¿Aliarse con partidos o mantener distancia?
Estrategias de candidatos: ¿Aliarse con partidos o mantener distancia?

Estrategias divergentes: El papel de los partidos en las campañas presidenciales

En el panorama electoral colombiano actual, tres candidatos presidenciales han adoptado posturas marcadamente diferentes frente al papel de los partidos políticos tradicionales. Mientras Paloma Valencia extiende una invitación abierta a todas las colectividades, Abelardo de la Espriella mantiene una distancia aparente y Iván Cepeda busca apoyos individuales sin compromisos oficiales con las directivas partidistas.

Abelardo de la Espriella: El discurso antipartidos

El abogado Abelardo de la Espriella ha construido su campaña alrededor de un mensaje de rechazo a la clase política tradicional. "Aquí es bienvenida la militancia que no ha estado con el régimen. Pero no voy a aceptar rótulos de partidos", declaró el candidato en entrevista con EL TIEMPO, justificando su postura en que "este país está cansado de los políticos".

Sin embargo, analistas políticos señalan cierta contradicción en este discurso. Gonzalo Araujo, de la firma Orza, explica: "Es cierto que le cerró la puerta a los partidos, pero después de haber recibido a Salvación Nacional, a José Félix Lafaurie y al exsenador Mauricio Gómez Amín". Según expertos, lo que existe es un rechazo a los apoyos oficiales de las directivas centrales, pero una puerta abierta para recibir adhesiones individuales de figuras partidistas.

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Iván Cepeda: Alianzas programáticas sin compromisos oficiales

Por su parte, la campaña de Iván Cepeda reconoce que los partidos tradicionales no le ofrecerán apoyo oficial, pero ha realizado un llamado a distintas fuerzas para unirse al proyecto del Pacto Histórico. El exministro Juan Fernando Cristo ha estado acercándose a sectores liberales y figuras del Partido de la U, como Antonio Correa, quien ya anunció su adhesión a la candidatura.

El senador Cepeda ha sido claro en que todas las alianzas se fundamentan en su programa de gobierno y no en "maquinarias políticas". "Tenemos conversaciones con múltiples sectores políticos. El eje de estas conversaciones gira en torno de un programa sólido para consolidar el cambio político", insistió el candidato durante un acto de campaña.

Paloma Valencia: La estrategia inclusiva

En contraste con sus contendores, Paloma Valencia ha adoptado una postura totalmente frontal frente al llamado a los partidos. "Yo quiero que llegue todo el mundo y quiero mayorías en el Congreso para tener gobernabilidad", afirmó la candidata, añadiendo que "aquí el veto es para los corruptos y asesinos".

Gonzalo Araujo interpreta esta estrategia como "un reconocimiento a que en política electoral las mayorías se construyen sumando". La invitación abierta de Valencia busca capitalizar el apoyo organizado de las colectividades tradicionales, diferenciándose así de sus competidores.

¿Cuál estrategia será más efectiva?

Los analistas no tienen claridad sobre qué enfoque resultará más exitoso en las urnas. Gabriel Cifuentes, columnista de EL TIEMPO, señala que "las elecciones a la presidencia suelen ser más libres y menos atadas a las maquinarias políticas que operan con mayor efectividad en las elecciones parlamentarias".

El experto advierte sobre el costo reputacional que puede significar el apoyo oficial de los partidos: "Los partidos políticos tienen un alto grado de desaprobación y se asocian con prácticas políticas tradicionales y clientelistas. Ver muchos logos apoyando una candidatura puede representar un costo a los candidatos".

La historia electoral reciente muestra ejemplos de ambos escenarios. En 2018, Iván Duque ganó con el apoyo masivo de partidos tradicionales, mientras que en 2022, esa misma alianza no funcionó para Federico Gutiérrez. Por otro lado, Gustavo Petro perdió en 2018 sin amplios apoyos, pero ganó en 2022 sumando distintos sectores.

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Gonzalo Araujo concluye que "los votantes no siempre siguen las señales de los partidos, pero el no reconocimiento de los partidos como actores en las democracias es una manera de desinstitucionalizar un rol relevante". Mientras tanto, Gabriel Cifuentes sugiere que la posición frente al gobierno actual podría convertirse en el principal motor de decisión de los electores, más que las alianzas partidistas.

Lo que queda claro es que estas tres estrategias reflejan diferentes lecturas del momento político colombiano y distintas apuestas sobre lo que valorarán los votantes en las próximas elecciones presidenciales.