Coronel retirado Guillermo Blanco busca un escaño en la Cámara por Santander con el Partido Conservador
Exmilitar Guillermo Blanco aspira a la Cámara por Santander con el Partido Conservador

Un exmilitar con trayectoria en servicio público busca representar a Santander en el Congreso

El coronel (r) Guillermo Blanco, quien cuenta con una extensa carrera de treinta años en el Ejército Nacional, además de poseer un título de abogado y una maestría en Seguridad y Defensa Nacional, se presenta como candidato a la Cámara de Representantes por el departamento de Santander, representando al Partido Conservador. Su propuesta política se distingue por una hoja de vida forjada en el servicio público, en contraste con la experiencia tradicional de los salones del Congreso.

Recorrido exhaustivo y diagnóstico de Santander

Después de dedicar casi un año a visitar todos los municipios de Santander, Blanco ha realizado un balance positivo de su campaña, asegurando que ahora posee una visión completa del departamento. Esta inmersión le ha permitido identificar no solo los problemas más apremiantes, sino también las fortalezas que caracterizan a la región, lo que fundamenta su enfoque en soluciones prácticas y efectivas.

La seguridad como eje central de su agenda política

El tema dominante en la agenda del candidato es la seguridad, un aspecto que no es casual dado su trasfondo. Blanco llegó a Santander en 1991, durante una época en que el Magdalena Medio era considerado uno de los territorios más convulsos del país. Esta experiencia, combinada con sus tres décadas de servicio en el Ejército, le proporciona una perspectiva única que pocos aspirantes pueden ofrecer en el ámbito político.

Su propuesta principal consiste en convertir la seguridad y la convivencia ciudadana en una política de Estado permanente, independiente del gobierno de turno. “Un alcalde de municipio de sexta categoría no tiene cómo aportarle a la policía ni para el combustible de la moto”, señala Blanco, argumentando que debe ser el Gobierno nacional quien garantice los recursos necesarios, sin importar quién ostente el poder en un momento dado.

El candidato advierte que Santander, debido a su posición geográfica estratégica, funciona como un corredor que conecta con Venezuela, el norte del país, la costa Atlántica y el interior. Esta ubicación lo convierte en un territorio altamente apetecido por grupos criminales. Aunque reconoce que actualmente existe una sensación de seguridad relativamente buena, insiste en la necesidad de no bajar la guardia, especialmente ante eventos recientes como el atentado en La Lizama y la presencia de banderas del Eln en varios municipios del departamento.

Críticas a los diálogos de “paz total” y fortalecimiento de grupos ilegales

Sobre los diálogos de “región de paz” que el Gobierno Nacional promueve en Barrancabermeja con bandas criminales, el coronel Blanco se muestra enfático en su postura. A su juicio, la denominada “paz total” ha tenido el efecto de fortalecer a los grupos al margen de la ley, mientras debilita simultáneamente a las fuerzas militares y policiales. “Han aprovechado este discurso para tener más fuerza, más armamento y poderse financiar”, afirma, expresando preocupación por las consecuencias a largo plazo de estas negociaciones.

Denuncia de olvido presupuestal hacia Santander

Uno de los puntos que genera mayor frustración para Blanco es la aparente ausencia de inversión del gobierno central en el departamento. Santander, siendo el cuarto departamento que más aporta a la economía nacional, según el candidato, ha sido excluido de recursos significativos para infraestructura vial y el sector salud en los últimos cuatro años. Como ejemplo concreto, menciona la exclusión de proyectos viales clave que son esenciales para el desarrollo y la conectividad de la región.

Llamado a la unidad de la bancada santandereana

Respecto a la fragmentación histórica que ha caracterizado a los congresistas de Santander, Blanco adopta una postura autocrítica hacia la clase política en su conjunto. Considera que cada representante ha priorizado su agenda personal en lugar de trabajar de manera cohesionada por el bienestar del departamento como una unidad. Su compromiso es claro: gestionar beneficios para todos los santandereanos, independientemente de su apoyo electoral. “Si arreglan un hospital, lo va a utilizar el que votó y el que no votó. Hay que ser consciente de que uno representa a todo un departamento”, sostiene, enfatizando la importancia de una representación inclusiva y efectiva.

Valores de coherencia, responsabilidad y disciplina

Al resumir su propuesta en valores concretos, Blanco apela a su trayectoria profesional más que a promesas vacías. Destaca tres razones fundamentales para que los votantes consideren su candidatura: coherencia, responsabilidad y disciplina, a las que añade la lealtad y la integridad como pilares adicionales. “Tengo una hoja de vida sin rabo de paja. Puedo mirarle a la cara al que sea y exigirle al Gobierno Nacional lo que Santander merece”, afirma, subrayando su compromiso con la transparencia y la gestión eficaz en beneficio de su región.