Fajardo cierra puertas a cualquier coalición con Cepeda y arremete contra su posición frente al gobierno
En un contundente mensaje difundido a través de sus redes sociales, el candidato presidencial Sergio Fajardo descartó de manera absoluta cualquier posibilidad de establecer una alianza política con el senador Iván Cepeda, representante del Pacto Histórico y figura destacada de la izquierda colombiana.
Un rechazo categórico y argumentado
Fajardo utilizó un video publicado en su cuenta de TikTok para expresar su postura con claridad meridiana. "¿Aliarme con Cepeda? Jamás", afirmó el candidato de centro, añadiendo que "Colombia no necesita más gritos, más insultos, más guerras".
El aspirante presidencial profundizó en su crítica al señalar que el país "no necesita incendiarios que lleven el fuego para prender la llama de la rabia, del resentimiento, de la furia", en lo que pareció ser una referencia directa al estilo político de su colega del Congreso.
Críticas al "silencio cómplice" con el gobierno Petro
Uno de los aspectos más destacados de la intervención de Fajardo fue su cuestionamiento a lo que denominó el "silencio cómplice" de Cepeda frente a las políticas implementadas por el gobierno de Gustavo Petro.
"Los gritos de Cepeda son los gritos del silencio cómplice con este gobierno, el gobierno del caos total, del silencio corresponsable de lo que está pasando hoy en Colombia", manifestó el candidato, quien centró sus críticas especialmente en el manejo de la seguridad y el proceso de paz total.
Según Fajardo, la estrategia de paz impulsada por la actual administración "terminó generando un escenario de desorden e inseguridad", transformándose de una "paz total que se convirtió en caos total".
Advertencias sobre continuidad política y polarización
El candidato presidencial también lanzó una advertencia sobre los posibles riesgos de una continuidad política en caso de que llegue al poder un gobierno cercano al petrismo. "Si se puede llegar a ganar, Colombia tendría dos presidentes, el que fue y seguiría y el que llegue y nunca gobernaría", afirmó con preocupación.
Fajardo insistió en la necesidad urgente de reducir la polarización política que caracteriza el actual clima nacional, proponiendo en cambio un liderazgo moderado y dialogante. "Por eso, no más gritos, no más rabias, no más insultos, es tiempo de palabras sensatas, medidas y justas", concluyó en su mensaje.
Contexto y antecedentes de la postura
Esta posición de Fajardo no es nueva ni aislada. En entrevistas anteriores con medios como PUBLIMETRO, el candidato ya había establecido como uno de los ejes centrales de su aspiración a la Casa de Nariño la reducción de la polarización política y la construcción de un proyecto de gobierno capaz de convocar a distintos sectores del país.
Entre los puntos que Fajardo ha destacado en su propuesta se encuentran:
- Recuperar un tono de diálogo constructivo en el debate público
- Enfrentar problemas estructurales como la inseguridad y la desconfianza institucional
- Ofrecer una alternativa basada en experiencia administrativa demostrada
- Construir consensos amplios para gobernar efectivamente
El candidato también ha defendido su coherencia política frente a decisiones del pasado, como su polémico voto en blanco en la segunda vuelta presidencial de 2018, recordando que en esa ocasión estuvo cerca de avanzar a esa instancia electoral.
Esta postura firme de Fajardo frente a Cepeda y el gobierno actual marca con claridad las diferencias ideológicas y de estilo que separan a estas dos figuras políticas, al tiempo que reafirma la apuesta del candidato de centro por un proyecto que busca, según sus propias palabras, "construir puentes en lugar de profundizar divisiones" en la sociedad colombiana.



