Rafael López Aliaga lidera encuestas presidenciales en Perú con agenda conservadora radical
López Aliaga lidera carrera presidencial en Perú con agenda conservadora

Magnate conservador lidera carrera presidencial en Perú con agenda radical

El empresario conservador y católico devoto Rafael López Aliaga se posiciona como principal candidato a la presidencia de Perú, según las últimas encuestas electorales. Conocido popularmente como 'Porky' por sus características faciales, el exalcalde de Lima y antiguo ejecutivo de Citibank ha capturado la atención del electorado con promesas de medidas extremas contra el crimen, la migración y el aborto.

Propuestas controvertidas y paralelismos internacionales

López Aliaga, de 65 años, ha generado polémica con propuestas que incluyen enviar criminales a zonas remotas de la Amazonía, reintroducir la pena de muerte para delitos graves y expulsar a gran parte de los 1,7 millones de migrantes venezolanos residentes en Perú. Su visión de reducir drásticamente el tamaño del Estado, cerrando ministerios y recortando gasto público, ha sido comparada con las políticas del presidente argentino Javier Milei.

Como miembro activo del Opus Dei, el candidato ha revelado prácticas de autoflagelación y celibato, además de promover iniciativas antiaborto como la emisión de documentos de identidad para fetos. En el ámbito económico, promete reducir la burocracia estatal, privatizar la petrolera estatal Petróleos del Perú SA y limitar los ministerios a un máximo de seis.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Empate técnico con Fujimori y contexto político

Las encuestas actuales otorgan a López Aliaga entre el 10% y 12% de intención de voto, colocándolo en empate técnico con Keiko Fujimori, otra candidata conservadora que ha quedado en segundo lugar en tres elecciones presidenciales anteriores. Este escenario electoral ocurre en un país con profunda desconfianza hacia la clase política, donde aproximadamente un tercio del electorado no apoya a ninguno de los candidatos.

Si ningún aspirante supera el 50% en la primera vuelta del 12 de abril, se realizará una segunda vuelta en junio. El ganador se convertirá en el décimo jefe de Estado peruano desde 2016, heredando una nación con inestabilidad política crónica pero con un desempeño económico superior al promedio regional.

Estilo populista y trayectoria empresarial

El estilo desenfadado de López Aliaga, que adopta el personaje de Porky Pig como símbolo de campaña y utiliza consignas similares a las de Donald Trump, lo diferencia de los políticos tradicionales peruanos. "Se ha desmarcado del estereotipo del candidato de derecha", afirma el politólogo Eduardo Dargent, destacando su enfoque rupturista.

Su fortuna, estimada en más de mil millones de dólares, proviene principalmente de inversiones en hoteles de lujo y la concesión del servicio ferroviario a Machu Picchu. Nacido en Lima en una familia de ingenieros químicos y criado en una plantación de caña de azúcar, el candidato comenzó a trabajar desde niño moliendo azúcar durante dificultades económicas familiares.

Desafíos de gobernabilidad y promesas económicas

Analistas políticos advierten que la capacidad de López Aliaga para implementar su agenda dependerá críticamente de su habilidad para formar alianzas en un Congreso históricamente disfuncional que retornará al bicameralismo después de tres décadas. A pesar de estos desafíos, el candidato promete impulsar el crecimiento económico anual hasta el 7% y formalizar el empleo en un país donde el 70% de los trabajadores opera en la informalidad.

Alex Contreras, exministro de Hacienda y asesor económico de la campaña, afirma que un gobierno de López Aliaga buscaría "desatar una avalancha de inversión privada", especialmente en infraestructura. Otros planes incluyen la creación de una empresa estatal para comprar oro a mineros artesanales y formalizar ese sector.

Controversias y legado municipal

Durante su gestión como alcalde de Lima (2023-2025), López Aliaga fue elogiado por ampliar la infraestructura vial, pero también enfrentó críticas porque la deuda municipal se triplicó según el Consejo Fiscal. El candidato mantiene una disputa legal con Brookfield Asset Management por la operación de una autopista de peaje, prometiendo presentar una demanda de arbitraje por 3.000 millones de dólares si es electo presidente.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

"Su estilo populista predomina sobre su visión económica neoliberal", analiza la politóloga Stéphanie Rousseau de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Pese a las controversias, López Aliaga se presenta como "el presidente de los pobres del Perú", afirmando que su motivación política surge del "amor cristiano" y su experiencia viendo "al monstruo desde dentro" durante su paso por la alcaldía.