Nepal vota en elecciones cruciales tras protestas juveniles que exigieron cambio político
Nepal vota tras protestas juveniles que exigieron cambio político

Nepal celebra elecciones generales tras históricas protestas juveniles

Este jueves 5 de marzo de 2026, la población de Nepal comenzó a ejercer su derecho al voto en unas elecciones generales que determinarán la composición del nuevo parlamento del país himalayo. Este proceso electoral llega después de seis meses de intensas movilizaciones juveniles que sacudieron la nación y culminaron con la renuncia del entonces primer ministro K.P. Sharma Oli.

Contexto de inestabilidad política prolongada

Nepal, un país estratégicamente ubicado entre China e India con aproximadamente 30 millones de habitantes, ha enfrentado décadas de inestabilidad política crónica. Esta situación ha paralizado una economía predominantemente agrícola y ha exacerbado problemas estructurales como el desempleo generalizado y la corrupción rampante que afecta diversas instituciones estatales.

El descontento social, que se venía acumulando durante años, estalló en septiembre pasado cuando miles de personas tomaron las calles en protesta contra la prohibición gubernamental de las redes sociales. Estas manifestaciones, lideradas principalmente por jóvenes, derivaron en enfrentamientos violentos que resultaron en la trágica muerte de 77 personas y finalmente obligaron al primer ministro Oli a presentar su dimisión.

Desarrollo de la jornada electoral

Desde tempranas horas del jueves, los votantes nepalíes comenzaron a congregarse en diversos centros de votación establecidos en escuelas, templos y patios tradicionales convertidos en colegios electorales. En la capital Katmandú, muchos ciudadanos desafiaron las bajas temperaturas matutinas para ejercer su derecho al voto durante las primeras horas de la jornada.

Las autoridades electorales confirmaron que la votación inició a las 7:00 horas local (01:15 GMT) y se extenderá hasta las 17:00 horas, momento en que comenzará el proceso de escrutinio de votos. Para garantizar la seguridad durante el proceso, se desplegaron más de 300.000 agentes de seguridad, incluyendo fuerzas militares, en las más de 23.000 mesas electorales distribuidas por todo el territorio nacional.

Candidatos y partidos en contienda

Entre los más de 3.400 candidatos que compiten por escaños parlamentarios se encuentran figuras políticas de 65 partidos diferentes. K.P. Sharma Oli, de 74 años, quien lidera el moderado Partido Comunista de Nepal (Marxista-Leninista Unificado, UML), busca regresar al poder tras su renuncia forzada.

Otros contendientes importantes incluyen al histórico Congreso Nepalí, dirigido por Gagan Thapa de 49 años, y el Partido Comunista Nepalí, formado por ex insurgentes maoístas que han transitado hacia la política convencional. Estos tres partidos han dominado el panorama político nepalí durante las últimas tres décadas, período durante el cual el país ha experimentado 32 cambios de gobierno en apenas 35 años.

La sorpresa electoral: el Partido Rastriya Swatantra

El principal favorito en estas elecciones es el Partido Rastriya Swatantra (RSP), una formación política creada hace apenas tres años que ha presentado como candidato a primer ministro al carismático Balendra Shah. Este rapero convertido en político, quien fuera alcalde de Katmandú a sus 35 años, está atrayendo multitudes masivas y conectando especialmente con votantes jóvenes que exigen cambios profundos en el sistema político.

Shah enfrenta directamente a Oli en la circunscripción de Jhapa, ubicada junto a la frontera con India, en una contienda que simboliza el choque generacional y político que define estas elecciones. Su campaña ha resonado particularmente entre aquellos jóvenes que participaron en las protestas callejeras y que ahora buscan canalizar su descontento a través de las urnas.

Estas elecciones representan una oportunidad crucial para que Nepal supere décadas de inestabilidad política y aborde los problemas estructurales que han limitado su desarrollo económico y social. Los resultados determinarán si el país opta por continuidad con los partidos tradicionales o apuesta por nuevas fuerzas políticas que prometen transformaciones profundas.