Gobierno de Petro intensifica cuestionamientos al sistema electoral a semanas de los comicios
Con menos de cuatro semanas para las consultas interpartidistas y las elecciones al Congreso de la República programadas para el 8 de marzo de 2026, el gobierno nacional ha incrementado sustancialmente sus cuestionamientos al sistema electoral colombiano, generando preocupación en diversos sectores políticos.
Cuestionamientos al diseño de material electoral
Entre los miembros del gabinete presidencial que han manifestado reparos se encuentra el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien encabezó el 18 de febrero una Comisión de Seguimiento Electoral en Cúcuta, Norte de Santander. Durante este evento, el funcionario formuló serias objeciones al diseño del material electoral preparado para las consultas.
Según Benedetti, el tarjetón elaborado por la Registraduría Nacional presenta una irregularidad significativa al carecer de un espacio específicamente designado para marcar la opción de "voto en blanco". El ministro argumentó que esta omisión podría facilitar prácticas fraudulentas.
"El tarjetón para las consultas no tiene el espacio en blanco. Entonces si el elector no marca el tarjetón queda abierta la posibilidad de que lo marque otro. Esa fue para mí una falla, una falla que puede dar pie a un fraude. Porque ¿quién garantiza que el tarjetón no marcado no lo puedan marcar después? Nadie", declaró Benedetti.
Posición de no participación en consultas
El ministro fue más allá al anunciar públicamente que no participará en las consultas interpartidistas. A través de sus redes sociales, Benedetti afirmó: "Yo no voy a votar en ninguna consulta. No voy a reclamar ese tarjetón. Ya el presidente dijo que no votaría ninguna consulta y yo también seguiré esa decisión".
Esta declaración se produjo en un contexto donde las críticas hacia la supuesta participación política de funcionarios gubernamentales antes de los comicios de 2026 han ido en aumento.
Enfrentamiento directo con la Registraduría Nacional
Las declaraciones de Benedetti ocurrieron horas después de que el presidente Gustavo Petro manifestara públicamente su inconformidad con el registrador nacional, Hernán Penagos. La discordia surgió por las instrucciones proporcionadas sobre el diligenciamiento del formulario E-14.
Penagos había explicado que las casillas en blanco en dicho formulario no deben marcarse, advirtiendo que incluir símbolos en los espacios no utilizados podría generar complicaciones en la consolidación de resultados. "Esa acta no va a pasar. En el momento de hacerle el check no va a dar los resultados", señaló el registrador durante una capacitación para jurados de votación.
Ante esta instrucción, el presidente Petro reaccionó contundentemente en redes sociales: "Dejar casillas en blanco en los formularios de las mesas firmadas por jurados, lleva al fraude electoral. Las casillas deben llenarse con X para que no sean transformadas en números falsos ante mesas que no logran tener testigos electorales. La Registraduría debe impedir este tipo de estímulos al fraude".
Historial de tensiones con el órgano electoral
Esta no constituye la primera ocasión en que el mandatario confronta a la Registraduría Nacional. En diciembre de 2025, Petro expresó su molestia porque el sitio web de la entidad mostraba la bandera estadounidense y el logo de la embajada de Estados Unidos, cuando la institución buscaba establecer canales alternativos para reportar posibles fraudes electorales.
En 2024, el jefe de Estado cuestionó severamente la seguridad informática del órgano electoral: "El software de la Registraduría con que se hacen los escrutinios es maleable, es modificable, es débil, es manipulable desde adentro y desde afuera, y fue a través del software que se hizo el fraude al Partido Mira, en beneficio de otros que ya no vale la pena recordar".
Desconfianza hacia contratistas electorales
El presidente también ha manifestado abierta desconfianza hacia Thomas Greg & Sons, la compañía privada contratada por la Registraduría para gestionar la logística electoral de 2026. Petro calificó como "absolutamente inmoral que candidatos de alta gama de la oligarquía dirijan la empresa que hace los cómputos. Enorme burla a la democracia".
En otro pronunciamiento, añadió: "Yo no quiero aplazar elecciones. Pero eso de traer una empresa que fue detectada por su software en un fraude electoral, ni más ni menos que por la justicia de Colombia, pone en riesgo, por completo, la transparencia electoral".
Los cuestionamientos gubernamentales llegan en un momento crucial del calendario electoral, cuando faltan pocas semanas para las elecciones legislativas y las consultas interpartidistas, generando un clima de incertidumbre sobre la transparencia del proceso.