Las inquietudes de Pereira y Manizales ante las próximas elecciones nacionales
Con el proceso electoral de 2026 aproximándose, las ciudades de Pereira y Manizales manifiestan preocupaciones específicas que podrían influir en el panorama político nacional. Aunque comparten algunas inquietudes con el resto del país, estas capitales del eje cafetero presentan particularidades regionales que merecen atención especial.
Seguridad y violencia: una prioridad indiscutible
En ambas ciudades, la seguridad pública emerge como el tema más recurrente entre los ciudadanos consultados. Los habitantes de Pereira expresan especial preocupación por el aumento de la delincuencia común y la presencia de grupos armados en zonas periféricas. "Sentimos que la inseguridad ha crecido en los últimos años", comenta un residente del barrio Boston en Pereira.
Manizales, por su parte, aunque mantiene índices de seguridad relativamente mejores que otras ciudades, enfrenta retos particulares relacionados con el microtráfico y la violencia intrafamiliar. La percepción de deterioro en la convivencia ciudadana preocupa a muchos manizaleños que esperan propuestas concretas de los candidatos.
Empleo y economía local: el motor del desarrollo
La generación de empleo formal constituye otra de las grandes preocupaciones en ambas ciudades. Pereira, con una tasa de desempleo históricamente superior al promedio nacional, requiere políticas específicas para reactivar su economía. Los sectores comerciales y de servicios demandan mayor atención gubernamental.
En Manizales, aunque la situación laboral presenta mejores indicadores, existe preocupación por la calidad del empleo y los salarios. "Necesitamos trabajos que permitan vivir dignamente, no solo sobrevivir", señala una profesional del sector educativo en la capital caldense.
Corrupción y transparencia: la desconfianza institucional
La percepción de corrupción en la administración pública representa un factor que podría determinar el comportamiento electoral en ambas ciudades. Los ciudadanos manifiestan cansancio frente a escándalos de contratación y manejo de recursos públicos.
"Exigimos mayor transparencia en la gestión de nuestros impuestos", reclama un pequeño empresario de Pereira. En Manizales, aunque la percepción de corrupción es menor, existe preocupación por la eficiencia en la ejecución de proyectos de infraestructura.
Infraestructura y movilidad: necesidades concretas
Las deficiencias en infraestructura vial y de transporte preocupan especialmente en Pereira, donde el sistema de transporte masivo Megabús requiere mejoras significativas. La conectividad con municipios aledaños y la modernización de vías secundarias son demandas recurrentes.
Manizales enfrenta retos particulares relacionados con su topografía montañosa. La movilidad en zonas de ladera y el mantenimiento de vías en temporada invernal requieren atención especial. "Necesitamos soluciones reales para nuestros problemas de movilidad", insiste un conductor de transporte público en la ciudad.
Educación y salud: servicios fundamentales
La calidad de la educación pública y el acceso a servicios de salud constituyen preocupaciones transversales en ambas ciudades. En Pereira, la cobertura educativa en zonas rurales del municipio representa un desafío particular, mientras que en Manizales la modernización de instituciones educativas públicas es una demanda constante.
En el ámbito de la salud, tanto pereiranos como manizaleños expresan preocupación por los tiempos de espera en citas especializadas y la calidad de la atención en hospitales públicos. "La salud debería ser un derecho garantizado, no un privilegio", afirma una usuaria del sistema de salud en Pereira.
Perspectivas electorales y participación ciudadana
Analistas políticos coinciden en que estas preocupaciones podrían influir significativamente en el comportamiento electoral de 2026. La abstención, tradicionalmente alta en procesos electorales regionales, podría disminuir si los candidatos presentan propuestas concretas que respondan a estas inquietudes.
Ambas ciudades, aunque comparten algunas preocupaciones con el resto del país, presentan particularidades que requieren atención específica. La capacidad de los candidatos para entender y responder a estas necesidades locales podría determinar su éxito en estas importantes plazas electorales del eje cafetero colombiano.