Un llamado urgente a la participación electoral en Colombia
En medio de un entorno político y social profundamente convulsionado, Colombia continúa registrando niveles preocupantes de abstención electoral. Esta situación resulta particularmente sorprendente cuando la polarización que caracteriza al país debería, en teoría, motivar una mayor concurrencia a las urnas.
La polarización como oportunidad democrática
Los extremos del espectro político colombiano presentan razones de peso para competir en las elecciones. Por un lado, la izquierda busca conservar el poder y dar continuidad a los planes del presidente Gustavo Petro. Afortunadamente, las instituciones fuertes del país han tomado decisiones responsables para impedir que el populismo y lo que algunos califican como irresponsabilidad petrista puedan afectar negativamente al país a mediano plazo.
Sin embargo, ese mismo populismo ha generado afecto entre ciertos sectores de la población. Como señala Victoria Ruiz, un beneficiario de un subsidio generalmente no se preocupa por el origen de esos recursos ni por la sostenibilidad económica de tales decisiones; simplemente celebra recibir una suma que antes no llegaba a sus manos.
La responsabilidad frente al populismo de corto plazo
El concepto de responsabilidad se vuelve cada día más necesario para proyectar el futuro de Colombia, pero el populismo inmediatista tiende a menospreciar la sostenibilidad económica. Para algunos actores políticos, lo fundamental parece ser permanecer en el poder y perpetuar lo que califican como un régimen de demagogia y corrupción.
La derecha, por su parte, no debería dudar en ejercer su derecho al voto. Existen sistemas cruciales que requieren recomposición urgente: la salud, la seguridad ciudadana y las relaciones internacionales. Cuatro años adicionales de lo que algunos denominan socialismo castrochavista podrían significar retrocesos que requerirían décadas para ser superados.
El papel crucial del centro político
El centro político está llamado a ejercer una posición seria y equilibrada que pueda impedir tanto los desafueros de la izquierda como los posibles excesos de la derecha. La decepción con la clase política tradicional explica en parte la abstención, pero precisamente la democracia ofrece la alternativa de reemplazar políticos corruptos o negligentes por nuevas generaciones mejor preparadas.
Votar por un Congreso fresco debería considerarse una obligación inaplazable para todos los ciudadanos colombianos. Jóvenes formados con ejemplos internacionales exitosos podrían transformar el país de manera seria y coherente.
La consulta: un componente electoral que no debe ignorarse
Respecto a la consulta interpartidista, la respuesta es clara: sí se debe votar. Quienes la ignoren cometen un error grave, especialmente considerando que según las encuestas, casi la mitad de quienes asistirán a las urnas manifiestan poco interés en la consulta, no la comprenden completamente o mantienen una indecisión que podría llevarlos finalmente a no votar.
Abstenerse de votar en la consulta o marcar el tarjetón con el propósito de invalidarlo podría darle a la izquierda una ventaja electoral decisiva para la primera vuelta presidencial. Los votantes de izquierda que sí participen en la consulta podrían mostrar un poder electoral significativo.
Opciones en la derecha y la izquierda
En el espectro de derecha, existen varias opciones consideradas sólidas:
- Paloma, quien contaría con la disciplina del uribismo y el reconocimiento de su labor en el Congreso
- Juan Carlos Pinzón, joven exministro de Defensa
- Mauricio Cárdenas, con amplia trayectoria en manejo de crisis y conocimiento del Estado
- Vicky Dávila, vallecaucana reconocida por su coraje y liderazgo
En la izquierda, se presenta lo que algunos analistas describen como una elección entre varios males, donde el menos perjudicial sería Roy Barreras. A pesar de sus cualidades, defectos y las prevenciones que genera, se considera que sería menos grave que Cepeda, quien según esta perspectiva podría regresar al país a modelos fracasados aplicados en Venezuela o Cuba.
Un presidente con resentimiento histórico y cercano a la subversión, según esta visión, representaría un verdadero desastre para Colombia. Por ello, a pesar de todas las reservas existentes respecto a Roy Barreras, algunos analistas consideran preferible que gane la consulta de izquierda y se convierta en competidor de Cepeda.
Las elecciones realmente comienzan después del domingo
Muchos creen erróneamente que las elecciones están decididas de antemano. La realidad es que el proceso electoral verdaderamente comenzará el lunes 9 de marzo, cuando los resultados de la consulta reconfigurarán completamente el panorama político colombiano. Las cartas se barajarán nuevamente, y la participación ciudadana será más crucial que nunca para definir el futuro del país.
