Analista advierte: Si la centro-derecha no conecta con la Colombia real, Iván Cepeda será presidente
Centro-derecha debe conectar con Colombia real o Cepeda será presidente

Un llamado urgente a la centro-derecha colombiana

El panorama político colombiano presenta una advertencia clara: si los sectores de centro-derecha no corrigen su rumbo y conectan con las necesidades reales del país, el próximo presidente podría ser Iván Cepeda, heredero político del actual mandatario Gustavo Petro. Esta posibilidad no surge porque la mayoría del país sea de izquierda, sino por la desconexión evidente entre los discursos políticos tradicionales y la realidad que viven millones de colombianos.

La Colombia que no aparece en los debates

Las estadísticas revelan una realidad contundente: aproximadamente el 80% de los colombianos pertenece a los estratos 1, 2 y 3, mientras que la informalidad laboral supera el 55%. Esto significa que más de la mitad de la población depende del "rebusque" diario para sobrevivir. Estas mayorías, que enfrentan la pobreza y la falta de oportunidades estructurales, no están pendientes de debates macroeconómicos complejos ni de megaproyectos lejanos.

Sus preocupaciones son inmediatas y concretas:

  • El mercado familiar que cada vez rinde menos
  • El pago puntual del arriendo que no admite retrasos
  • La seguridad básica en las calles
  • La educación accesible para sus hijos
  • La prevención de adicciones y embarazos adolescentes
  • El acceso continuo a servicios básicos como agua y luz

El discurso que necesita aterrizar

Para tener posibilidades reales de ganar las próximas elecciones, la centro-derecha debe aterrizar su discurso en el metro cuadrado del ciudadano común. Esto implica ir más allá de tecnicismos económicos y cifras frías, para presentar propuestas claras y comprensibles que aborden directamente los problemas cotidianos de las familias colombianas.

El análisis señala que se requiere un enfoque práctico que permita:

  1. Reducir los problemas inmediatos de la población
  2. Generar oportunidades económicas reales
  3. Recuperar la seguridad ciudadana
  4. Mejorar la calidad de vida de manera tangible

Una batalla por el modelo de país

Este no es simplemente un enfrentamiento entre corrientes políticas tradicionales. Se trata de una disputa fundamental entre dos visiones de país: una que defiende las libertades individuales, la democracia institucional y la iniciativa privada, frente a otra que, según el análisis, representa una izquierda caracterizada por el derroche, la corrupción y el debilitamiento de las instituciones estatales.

El texto critica específicamente al gobierno actual por múltiples razones:

  • Acuerdos políticos cuestionables para alcanzar el poder
  • El fracaso percibido de la política de "paz total"
  • El aumento descontrolado de cultivos de coca
  • El colapso del sistema de salud
  • El debilitamiento de empresas estatales como Ecopetrol
  • El incremento de la deuda pública a niveles alarmantes

El camino a seguir

Para evitar que lo que el autor considera un "desastre" continúe en la Casa de Nariño, se propone una estrategia dual: primero, interpretar genuinamente las necesidades de las mayorías colombianas, y segundo, participar activamente en los procesos electorales venideros.

Esto incluye votar en la Gran Consulta programada para el 8 de marzo y fortalecer una candidatura que pueda unir a la centro-derecha desde la primera vuelta electoral. Posteriormente, se sugiere la necesidad de una unión sin vacilaciones en segunda vuelta, independientemente de qué candidato de este sector resulte victorioso en las primarias.

La advertencia final es clara: si la centro-derecha no logra conectar con esa Colombia real que vive fuera de los círculos políticos tradicionales, el escenario más probable será la presidencia de Iván Cepeda, continuando así el proyecto político actual.