Cepeda y Barreras libran batalla por control sindical en carrera sucesoria de Petro
Cepeda y Barreras disputan control sindical en sucesión de Petro

La guerra fría por la sucesión de Petro: sindicatos como campo de batalla

La carrera por la sucesión del presidente Gustavo Petro ha entrado en una fase de tensión interna donde el apoyo de las bases obreras se ha convertido en el botín más preciado. Tras el anuncio de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de respaldar mayoritariamente a Roy Barreras, el candidato Iván Cepeda ha respondido con una demostración contundente de fuerza política: el aterrizaje de más de novecientos dirigentes sindicales a su campaña presidencial.

La contraofensiva de Cepeda: un ejército sindical de 300 organizaciones

Este movimiento estratégico no representa solamente una maniobra de imagen pública; constituye un esfuerzo deliberado de Cepeda por detener la fuga de apoyos hacia Barreras y consolidarse como el heredero legítimo del proyecto político del actual gobierno. A través de un comunicado oficial, el equipo de campaña de Cepeda anunció la creación de la "Comisión Nacional de Campaña de Trabajadores(as) y Sindicalistas", un colectivo que agrupa a líderes de sectores considerados el motor productivo del país.

Las organizaciones que conforman esta comisión nacional incluyen:

  • Salud y Educación, representadas principalmente por Fecode.
  • Sector Judicial y Penitenciario, con presencia en todo el territorio nacional.
  • Servicios Públicos y Transporte, sectores fundamentales para la economía.
  • Producción Agropecuaria, con representación en zonas rurales de treinta departamentos.

A pesar de que sectores significativos de la Unión Sindical Obrera (USO) y la propia CUT se han inclinado públicamente por Roy Barreras, Cepeda ha logrado retener facciones críticas dentro de estas mismas organizaciones, sumando además el respaldo explícito de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) y la Confederación General del Trabajo (CGT).

La fractura institucional en la CUT: pluralismo versus alineación

La división interna en la Central Unitaria de Trabajadores, el sindicato más grande de Colombia, se ha hecho evidente en medio de esta contienda política. Su actual presidente, Fabio Arias, ocupa el segundo lugar en la lista al Senado del Frente Amplio Unitario, promovida precisamente por Roy Barreras. Para Arias, la decisión de respaldar a Barreras responde a criterios institucionales: "Determinamos que respaldaríamos a este Gobierno y este proyecto debe continuar".

Sin embargo, voces históricas dentro del movimiento sindical como Diógenes Orjuela han denunciado una pérdida preocupante de pluralismo dentro de la central obrera. Orjuela sostiene que la dirigencia actual ha cerrado filas en torno a la candidatura de Barreras, bloqueando sistemáticamente la entrada de otras corrientes políticas como las representadas por Sergio Fajardo o Jorge Enrique Robledo.

Barreras: el proyecto unificador que genera tensiones internas

Para el sector que respalda a Roy Barreras, su candidatura representa la única opción capaz de unir a los sectores progresistas con el centro-liberalismo colombiano. Figuras influyentes como Francisco Maltés han sido enfáticas en este planteamiento: "Roy es el más indicado para armar un equipo en el Congreso que materialice las reformas pendientes".

Esta confianza declarada ha generado fricciones notables dentro del Pacto Histórico, especialmente después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) frenara la participación de Cepeda en la consulta interna, dejando el camino aparentemente despejado para que Barreras mantenga viva la consulta del "Frente por la Vida".

Dos visiones enfrentadas: ideología versus pragmatismo

La disputa por el voto sindical refleja una división más profunda en la izquierda colombiana que trasciende las personalidades de los candidatos:

El bloque de Cepeda apuesta por la profundización ideológica y la lealtad directa a las bases sociales tradicionales del movimiento progresista. Su estrategia se centra en mantener la coherencia programática con el proyecto original del gobierno Petro.

El bloque de Barreras se presenta como la opción pragmática y de gestión eficiente, capaz de atraer sectores que actualmente no se sienten cómodos con posturas consideradas de izquierda radical. Su discurso enfatiza la capacidad de construir mayorías legislativas estables.

Con las elecciones presidenciales en el horizonte político inmediato, los sindicatos colombianos se han convertido en el termómetro exacto de una izquierda que, aunque proclama buscar la unidad en sus declaraciones públicas, hoy parece caminar por senderos claramente separados en la práctica política concreta. La batalla por el control del movimiento obrero definirá en gran medida el futuro del proyecto político que emergió con la elección de Gustavo Petro.