A 20 días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, ocho de las doce candidaturas han presentado sus reportes de ingresos y gastos ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). El tope de gasto para esta primera vuelta es de COP 39.003 millones, según lo estipulado por el CNE.
Abelardo de la Espriella lidera en ingresos y gastos
El candidato Abelardo de la Espriella encabeza la lista en términos de ingresos y gastos. Según la plataforma Cuentas Claras, su campaña ha recibido COP 32.000 millones, todos provenientes de créditos financieros. El Banco de Bogotá prestó COP 15.000 millones, Bancolombia COP 12.000 millones y el Banco Vizcaya Argentaria COP 5.000 millones.
En cuanto a gastos, De la Espriella ha desembolsado COP 14.794 millones, siendo la propaganda electoral el rubro más alto con COP 9.853 millones al corte del 11 de mayo. Los gastos de administración suman COP 3.958 millones, y también se registran gastos en actos públicos, transporte y gastos judiciales, entre otros.
Paloma Valencia, segunda en ingresos
La candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, ocupa el segundo lugar en ingresos con COP 15.000 millones, también provenientes de créditos de Bancolombia. De ese monto, más del 50% se ha gastado, totalizando COP 7.862 millones. De estos, más de COP 5.000 millones se destinaron a propaganda electoral, COP 996 millones a gastos de administración y COP 500 millones a costos financieros.
Iván Cepeda y la campaña oficialista
La campaña de Iván Cepeda, del Pacto Histórico, reporta ingresos por COP 15.000 millones, todos de la Confiar Cooperativa Financiera, distribuidos en tres giros. En gastos, Cepeda ha reportado COP 1.532 millones, de los cuales COP 1.082 millones son para propaganda y COP 325 millones para transporte y correo.
Sergio Fajardo y Claudia López
La campaña de Sergio Fajardo registra ingresos de COP 1.576 millones y gastos de COP 1.401 millones, acercándose a los niveles de Cepeda en gasto. Claudia López, por su parte, reporta ingresos de COP 87 millones y gastos de COP 86 millones, cerrando el bloque de las cinco candidaturas con mayor intención de voto según las encuestas.
Estos reportes reflejan la intensa competencia económica en la recta final hacia la primera vuelta, donde los candidatos buscan maximizar su visibilidad y apoyo en las regiones.



