Detención del expríncipe Andrés marca nuevo capítulo en escándalo real
El pasado 19 de febrero, el expríncipe Andrés fue detenido durante once horas completas, constituyendo un suceso de gravedad excepcional que afecta directamente a la corona británica. Este episodio ocurre pese a que el año anterior le fueron retirados todos sus títulos reales, siendo además desalojado de la mansión que ocupaba como residencia.
Reacción del monarca y vínculos con Epstein
Según información confirmada, el rey Carlos III fue informado sobre la inminente detención de su hermano, pero prefirió mantenerse al margen del proceso. Posteriormente, la casa real emitió un comunicado oficial donde expresó su apoyo a las autoridades encargadas de la investigación.
El expríncipe Andrés continúa señalado por su estrecha relación con Jeffrey Epstein, el financiero condenado por delitos sexuales. Aunque fue liberado la misma noche de su detención, la investigación avanza activamente por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público.
Ausencia reveladora de Sarah Ferguson
En medio de esta crisis, destaca la notable ausencia de Sarah Ferguson, ex esposa del expríncipe. A pesar de haberse separado en los años noventa, ambos mantenían una relación cercana y compartían residencia hasta recientemente.
Según el Daily Mail, desde la Navidad pasada, la conocida como "Fergie" se encuentra en la exclusiva clínica Paracelsus Recovery Clinic de Zúrich, Suiza. Este establecimiento de lujo cobra aproximadamente 15.000 euros diarios y ofrece, además de tratamiento emocional especializado, servicios de chef personal y chófer privado.
Un representante de la clínica explicó a la revista Hello: "Cuando el entorno fomenta una sensación de seguridad y comodidad, el sistema nervioso sale de un estado de alerta elevado, lo que permite una curación psicológica más profunda. Muchos de estos procesos ocurren de forma subconsciente".
Vínculos financieros y distanciamiento familiar
Sarah Ferguson habría abandonado la clínica a finales de enero, pero decidió mantener un perfil bajo, lo que explica su ausencia durante la liberación del expríncipe. Documentos filtrados revelan que no solo Andrés mantuvo vínculos con Epstein, sino que la propia Ferguson habría recibido apoyo económico del pedófilo durante quince años.
Más alarmante aún, se reporta que viajó a Nueva York para reunirse con Epstein después de que fuera declarado culpable de delitos sexuales, acompañada por sus hijas Eugenia y Beatriz. Ambas princesas se han distanciado progresivamente de su padre tras el escándalo, marcando una fractura familiar sin precedentes en la casa real británica.
La situación actual sugiere que Sarah Ferguson no regresará a convivir con el expríncipe Andrés, cerrando un capítulo de más de tres décadas de relación intermitente pero constante entre ambos personajes.