Captura de jefe negociador del EMBF no interrumpe diálogos de paz con el Gobierno
La detención y posterior liberación de Óscar Ojeda, conocido en el conflicto armado como Leopoldo Durán y parte de la disidencia Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF), no ha generado —hasta este momento— ningún efecto negativo en la mesa de paz que adelanta el Gobierno de Gustavo Petro con ese grupo armado ilegal bajo el mando de Calarcá Córdoba.
Disidencia reafirma compromiso con el proceso de paz
Aunque la delegación del Ejecutivo nacional aún no se ha pronunciado oficialmente sobre el incidente, la disidencia manifestó públicamente que sigue comprometida con el proceso. "Conforme al mandato de la Plataforma Bolivariana y desde el inicio de la gesta marquetaliana de 1964, la delegación de Paz de las FARC-EP, avisamos a Colombia y al mundo que continuaremos con las actividades de la Mesa", escribió el grupo armado en un comunicado.
La organización ilegal también expresó su agradecimiento por el acompañamiento al proceso de paz y señaló que se debe "proteger, blindar y profundizar con la participación de todas las comunidades y organizaciones sociales". Esta declaración busca transmitir estabilidad en medio de un episodio que podría haber generado tensiones.
Liberación de Durán respaldada por su rol negociador
La liberación de Leopoldo Durán se produjo, en gran medida, debido al papel fundamental que desempeña desde diciembre de 2023 como jefe negociador del grupo armado en la mesa de paz total. Este rol se mantuvo incluso después de la división entre el Estado Mayor Central —comandado por Iván Mordisco— y el EMBF.
Por esta función estratégica, el disidente cuenta con una resolución del Gobierno Nacional que le permite movilizarse dentro del territorio colombiano y que suspende temporalmente sus órdenes de captura. Además, es relevante destacar que la Policía Nacional lo capturó en un retén ubicado en San José del Guaviare y no en flagrancia, lo que facilitó su rápida liberación.
Durán, de hecho, se encontraba bajo un esquema de seguridad oficial por una reunión programada para los próximos días con la mesa de negociación, lo que refuerza la importancia de su figura en el proceso.
Precedente similar en julio de 2024
Este caso no es aislado y se suma a un incidente ocurrido en julio de 2024, cuando siete integrantes del EMBF fueron capturados en un retén en Anorí, Antioquia, mientras se movilizaban en nueve camionetas de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
Entre los detenidos se encontraban miembros de la delegación de ese grupo que tenían las órdenes de captura suspendidas por hacer parte de la mesa de paz. Sin embargo, dentro de esos vehículos también viajaban varios disidentes con órdenes de captura vigentes, lo que generó una crisis temporal dentro del proceso.
Un mes después, el Gobierno nombró como gestores de paz por seis meses a cuatro miembros del grupo que permanecían capturados, permitiéndoles salir de la cárcel. En diciembre pasado, el Ejecutivo les renovó ese papel, demostrando una política de flexibilidad para mantener activos los diálogos.
Perfil de Leopoldo Durán: de las FARC al EMBF
Leopoldo Durán se unió a las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a los 25 años y operó principalmente en el departamento del Meta con el bloque Jorge Briceño. En 2016, firmó el Acuerdo de Paz con el Gobierno de Juan Manuel Santos, pero al siguiente año decidió volver a tomar las armas y se unió a la disidencia Estado Mayor Central (EMC).
En diciembre de 2023 fue nombrado como jefe negociador de ese grupo armado, reemplazando a Andrey Avendaño, quien, según anunció entonces esa estructura, pasó al Mecanismo de Veeduría, Monitoreo y Verificación nacional (MVMV). Después de la fractura entre Mordisco y Calarcá, Durán continuó en su rol en la mesa representando al EMBF.
La reunión extraordinaria contó con la presencia del coordinador de la delegación del EMBF, Leopoldo Durán, junto a José Tomás Ojeda y Andrey Abendaño. También participó Robinson Caicedo, quien no aparece en la fotografía oficial del encuentro.