Candidatos presidenciales despliegan estrategias internacionales con viajes y alianzas
Estrategias internacionales de candidatos presidenciales en campaña

La batalla electoral colombiana se libra también en el exterior

La agenda internacional se ha convertido en un componente fundamental de las campañas presidenciales colombianas. Durante los últimos meses, los principales candidatos han realizado múltiples viajes al exterior para reunirse con figuras políticas de relevancia, no solo con el objetivo de fortalecer sus posiciones ante las urnas, sino también para consolidar apoyos internacionales que podrían ser cruciales en caso de llegar a la Casa de Nariño.

Encuentros estratégicos en Madrid: dos visiones opuestas

En enero, mientras Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico y candidato presidencial, viajaba a Madrid para reunirse con el presidente español Pedro Sánchez del partido socialista PSOE, Abelardo De La Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, hacía exactamente lo mismo: volar a España. Sin embargo, sus agendas reflejaban posturas ideológicas diametralmente opuestas.

Cepeda se reunió con Sánchez para hablar sobre la paz en América Latina y el respaldo de España a Colombia, mientras que su jefa de debate, María José Pizarro, mantenía encuentros con otras fuerzas de izquierda en ese país. Por otro lado, De La Espriella se dirigió a la sede de la Fundación Disenso, vinculada al partido de derecha Vox, para reunirse con su líder Santiago Abascal y firmar la Carta de Madrid, un manifiesto que agrupa a figuras conservadoras de varios países.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Juan David Cárdenas, director de la maestría en Comunicación Política de la Universidad de la Sabana, explica que "tender puentes con ciertos actores en detrimento de otros puede marcar decisiones de política comercial y geopolítica", lo que convierte estos viajes en señales concretas sobre el rumbo que cada candidato le daría al país en materia de relaciones exteriores.

La izquierda consolida alianzas continentales

Iván Cepeda ha mantenido una agenda internacional intensa, reuniéndose en menos de cuatro meses con tres presidentes en ejercicio de orientación política de izquierda: Pedro Sánchez de España, Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil y Claudia Sheinbaum de México. Su viaje a Brasilia ocurrió el 12 de marzo, justo 24 horas después de inscribir formalmente su candidatura ante la Registraduría Nacional, donde conversó con Lula sobre la coyuntura política colombiana y las elecciones del 31 de mayo.

Posteriormente, en Ciudad de México, Cepeda se reunió por segunda vez con la presidenta Claudia Sheinbaum, un encuentro que también incluyó a miembros del partido de gobierno Morena y colombianos residentes en México. Para Lina Manrique, doctora en Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana, esta dinámica responde a una lógica global: "En el contexto geopolítico actual, la afinidad de partidos se hace global", señalando que el lobby y las estrategias de alineación ideológica entre candidatos y partidos extranjeros es una práctica cada vez más frecuente.

La derecha busca respaldo transatlántico

Abelardo De La Espriella, por su parte, ha realizado dos viajes a Estados Unidos con objetivos claramente definidos. El primero ocurrió en febrero, pocos días después de la reunión en la Casa Blanca entre el presidente Gustavo Petro y Donald Trump, anunciado como una misión para atender "una reunión muy importante y trascendental" sin revelar mayores detalles. El segundo viaje fue el 16 de marzo, cuando se encontró con el senador republicano de origen colombiano Bernie Moreno, un hombre cercano al círculo de Trump.

La Carta de Madrid firmada por De La Espriella agrupa a figuras conservadoras de varios países bajo la bandera de la defensa de la democracia liberal frente al comunismo, contando entre sus signatarios con nombres como el presidente argentino Javier Milei y la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

El frente venezolano y la estrategia del centro

Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, ha optado por una estrategia más discreta en materia de viajes, pero igualmente significativa. El 1 de abril sostuvo una videollamada con la líder opositora venezolana y premio nobel de Paz María Corina Machado, a quien calificó de heroína y agradeció públicamente su respaldo en la defensa de la democracia en Colombia. Este acercamiento tiene una lectura política clara, dado que el tema de Venezuela es uno de los ejes del debate electoral colombiano.

Por otro lado, Luis Gilberto Murillo, excanciller colombiano y candidato de centro, ha viajado en varias oportunidades a Estados Unidos y Venezuela para reunirse con actores clave. En marzo asistió al funeral del reverendo Jesse Jackson en Chicago, una figura histórica del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, y a finales de ese mismo mes se reunió en Venezuela con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, en el marco de una delegación liderada por el pastor estadounidense Ramiro Peña, cercano al círculo de Trump.

Una campaña con dimensión global

La campaña presidencial de 2026 no se libra únicamente en plazas públicas y debates de televisión. También se disputa en despachos de Madrid, Brasilia, Ciudad de México, Washington y Caracas, donde cada candidato busca mostrar que su visión de país tiene eco más allá de las fronteras. Estos movimientos internacionales no son meras anécdotas, sino elementos estratégicos que definen posturas ideológicas, construyen narrativas políticas y anticipan posibles alineamientos geopolíticos para el próximo gobierno colombiano.

La cercanía con el gobierno norteamericano o la postura frente a regímenes como el de Venezuela se han convertido en elementos que los candidatos usan para construir su discurso y movilizar electores, demostrando que en la política contemporánea, lo local y lo global están cada vez más interconectados.