La escalada comercial entre Colombia y Ecuador ha tenido un impacto más fuerte de lo esperado sobre el comercio bilateral, especialmente en las exportaciones manufactureras colombianas. Según un reciente informe de Anif, entre febrero y marzo de 2026 las ventas externas hacia Ecuador cayeron un 46,1% anual, pasando de 318 millones a 172 millones de dólares.
Causas de la caída
La disminución coincide con el endurecimiento de las medidas comerciales adoptadas por ambos gobiernos en medio de disputas relacionadas con seguridad fronteriza, narcotráfico y minería ilegal. Ecuador impuso aranceles del 30% sobre productos colombianos, argumentando falta de cooperación en seguridad. Como respuesta, Colombia activó medidas retaliatorias desde el 24 de febrero, abriendo una escalada que se extendió a otros sectores estratégicos.
Sectores más afectados
Los sectores con mayor integración industrial y manufacturera son los más golpeados. Los combustibles minerales aportaron -15,5 puntos porcentuales a la caída total. Los equipos eléctricos contribuyeron con -3,9 puntos porcentuales, mientras que plásticos y manufacturas, y maquinaria y equipos mecánicos, aportaron cada uno -2,6 puntos porcentuales.
En contraste, segmentos orientados al consumo final, como perfumería y cosméticos, mostraron menor sensibilidad.
Escalada arancelaria
La tensión se intensificó el primero de mayo, cuando Ecuador elevó aranceles hasta el 100% para ciertos bienes colombianos. Colombia respondió con aranceles "inteligentes" del 35%, 50% y 75% sobre productos ecuatorianos, profundizando el deterioro comercial.
Intervención de la CAN
La gravedad de la disputa llevó a la Comunidad Andina (CAN) a intervenir. El 8 de mayo, la Secretaría General concluyó que las medidas vulneraban los principios de libre circulación de mercancías del Acuerdo de Cartagena y ordenó desmontar las restricciones en un plazo de diez días.
Fragilidades estructurales
Anif advierte que el episodio deja expuestas fragilidades en la integración andina. La crisis evidenció la elevada sensibilidad del comercio andino frente a tensiones políticas y medidas unilaterales. El verdadero desafío será fortalecer los mecanismos institucionales de coordinación y resolución de controversias dentro de la CAN para evitar futuros episodios que afecten las cadenas productivas y la estabilidad económica regional.



