Expresidente Gaviria advierte sobre grave violación constitucional por enfrentamiento entre gobierno y Banco de la República
El líder del Partido Liberal y expresidente de Colombia, César Gaviria, ha lanzado una severa advertencia sobre las posibles consecuencias constitucionales derivadas de la ruptura entre el gobierno del presidente Gustavo Petro y la Junta Directiva del Banco de la República.
Una situación "insólita" con implicaciones institucionales
En medio de la creciente controversia generada por la decisión del ministro de Hacienda, Germán Ávila, de retirarse de la sesión donde se aprobó un aumento de 100 puntos básicos en la tasa de interés, Gaviria calificó la situación como "insólita" y alertó sobre sus profundas implicaciones institucionales.
"El ministro de Hacienda no debería estar por fuera porque incurre en una situación que, además de inconveniente, puede ser ilegal", afirmó el exmandatario con contundencia.
La claridad constitucional sobre la autoridad monetaria
Gaviria insistió en que la Constitución de 1991 establece de manera inequívoca que la Junta Directiva del Banco de la República es la autoridad monetaria, cambiaria y crediticia del país. Esta junta está integrada por siete miembros, entre los cuales se encuentra el ministro de Hacienda, quien además tiene la responsabilidad de presidirla.
Según el expresidente, la mayor preocupación radica en la posibilidad de que el Gobierno pretenda desconocer las decisiones de la junta mediante el respaldo de cartas públicas o reuniones con sectores afines al ejecutivo.
Cartas enfrentadas y preocupaciones institucionales
La situación se ha complejizado con la circulación de dos cartas públicas con posturas diametralmente opuestas:
- Una primera carta firmada por más de 300 economistas, exministros y académicos en defensa del Banco de la República
- Una segunda carta suscrita por ministros del gobierno de Gustavo Petro, sindicatos, académicos y organizaciones sociales, que cuestiona las decisiones del Emisor
"El presidente no puede reemplazar las decisiones de la Junta del Banco por un grupo de amigos o por firmas recogidas a su favor. Eso no está por encima de la Constitución", sostuvo Gaviria con firmeza.
Advertencia sobre posibles delitos constitucionales
El líder liberal fue enfático al señalar que cualquier intento de modificar el funcionamiento del Banco de la República sin pasar por los canales constitucionales establecidos constituiría una falta grave.
"En el momento en que se salga de lo que manda la Constitución va a incurrir en un delito. La Carta Política merece más respeto que el simple deseo del presidente de cambiarla a su amaño", afirmó con preocupación.
Riesgo de bloqueo institucional
Sobre la posibilidad de que el ministro de Hacienda no asista a la próxima reunión prevista para finales de abril, Gaviria advirtió que su ausencia podría generar un bloqueo institucional de graves consecuencias.
"La obligación del ministro es regresar a la junta y tomar las decisiones que correspondan. Es una figura principalísima; sin él, se bloquea el funcionamiento del Banco de la República", explicó el exmandatario.
Impacto en la credibilidad internacional
Gaviria también alertó sobre el impacto negativo que esta confrontación podría tener en la confianza de los mercados internacionales y en la imagen del país, particularmente en plena campaña presidencial.
"El presidente está contribuyendo a que internacionalmente perdamos credibilidad. No puede actuar de una manera tan irresponsable e ilegal", concluyó el expresidente, destacando la importancia de mantener la estabilidad institucional en momentos cruciales para la economía nacional.
Descartada reforma constitucional exprés
No obstante, el jefe del Partido Liberal descartó que esta crisis pueda desembocar en una reforma constitucional exprés o en una eventual constituyente, como se ha especulado en algunos sectores políticos.
"No veo por dónde el presidente tenga los votos para cambiar la Constitución a estas alturas. Eso me parece imposible", aseguró Gaviria, aunque mantuvo su alerta sobre los riesgos inmediatos de la actual confrontación institucional.



