El Gobierno español ha confirmado que cumple con las reglas fiscales europeas al cierre de 2025, según informará a Bruselas el jueves, pero ha evitado actualizar el cuadro completo de previsiones macroeconómicas debido a la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Próximo. El Ejecutivo admite que el impacto potencial de la guerra podría restar entre una y ocho décimas al crecimiento del 2,2% del PIB previsto para este año.
Declaraciones del vicepresidente primero
El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, realizó el anuncio en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Allí presentó el informe de progreso anual del Plan Fiscal Estructural, que debe remitirse a Bruselas antes del 30 de abril. Cuerpo afirmó: "Seguimos cumpliendo con nuestros compromisos con Europa, consolidando nuestras finanzas públicas, reduciendo nuestro déficit y deuda y cumpliendo la regla de gasto". Sin embargo, reconoció la enorme incertidumbre que genera la guerra en Irán y las crecientes tensiones geopolíticas. No obstante, aseguró que "España se enfrenta a este shock desde una mayor fortaleza en términos económicos, presupuestarios y energéticos".
Avances en energía y economía
En el ámbito energético, Cuerpo destacó que "la evolución de los precios del mercado mayorista de electricidad en nuestro país está entre las evoluciones más positivas del continente, siendo el tercer país donde menos han crecido estos precios, en línea con Finlandia y Suecia". Resaltó el nivel de soberanía energética que supone el actual mix, con alta presencia de fuentes renovables, y su impacto en la mejora de la competitividad y atracción de inversión, como demostró el foro Invest in Spain Summit del lunes.
En el ámbito económico, Cuerpo subrayó que la recuperación del PIB español tras la pandemia es líder en la Unión Europea, y que también encabeza la creación de empleo comunitario. En concreto, España creció por encima del doble de la zona euro en el último año y creó el 40% de los puestos de trabajo, a pesar de representar solo el 10% del PIB conjunto. En el plano laboral, se ha alcanzado un ritmo de creación anual de 532.000 empleos, llegando a 22,5 millones de ocupados, incluyendo 19 millones de asalariados, de los cuales 16,5 millones tienen contrato fijo.
Evolución presupuestaria
Desde el punto de vista presupuestario, Cuerpo explicó que el déficit público se ha reducido desde el -10,3% de 2020 hasta el 2% al cierre de 2025, una vez eliminado el peso de facturas específicas como las ayudas por la dana. El objetivo para 2026 es del 1,6%, ajustados los gastos únicos. En términos de saldo primario, sin contar los gastos por intereses de la deuda, España ha logrado el primer superávit presupuestario en varios lustros. Paralelamente, la deuda ha pasado del 119,3% del PIB en 2020 al 101,4% en 2025, con la aspiración de romper la barrera del 100% este mismo ejercicio y culminar en el 99,3%, en lugar del 100,1% previsto.
Cumplimiento de las reglas fiscales
El vicepresidente primero anunció que en 2025 "la evolución dinámica de la economía y una política fiscal responsable permite cumplir con las reglas fiscales europeas". El gasto computable creció un 4,5% en 2025, en línea con el máximo permitido por la Unión Europea, aprovechando todos los mecanismos de flexibilidad existentes. En cuanto al impacto del conflicto en Oriente Próximo, señaló la "enorme incertidumbre en la que nos movemos, con una volatilidad del precio del crudo muy superior a la registrada en la guerra de Ucrania", mientras que el rango de precios de futuros del barril de Brent arroja "un enorme intervalo que complica anticipar la evolución" de los costes. La situación geopolítica incrementa esta tensión energética.
Cuadro macro y Presupuestos
La principal incertidumbre es la duración de la guerra. Ante esta situación, el Gobierno ha efectuado varias bandas de impacto potencial en el PIB, pudiendo hablar de una afectación de una a ocho décimas sobre la economía española este mismo año. "Un escenario de incertidumbre que dificulta hacer previsiones y esto es lo que justifica que en estas circunstancias nuestras previsiones económicas se mantienen y no las modificamos a la espera de ser actualizadas en las próximas semanas según tengamos más certidumbre", apuntó Cuerpo.
Otro elemento esencial es la evolución de los precios. Los últimos datos disponibles suponen un ajuste automático al alza de la inflación a través del deflactor del PIB de un punto, del 2,1% al 3,1%. La negativa del Gobierno a rehacer el cuadro macro hasta dentro de unas semanas complica la ya remota posibilidad de que Hacienda presente un proyecto presupuestario para el ejercicio en curso, puesto que en junio el Ejecutivo debe comenzar la elaboración de las cuentas públicas de 2027 para cumplir el mandato constitucional de presentarlas antes de que concluya septiembre. El Gobierno mantiene prorrogadas, por tercer año consecutivo, las cuentas de 2023, sin haber presentado siquiera un proyecto en lo que va de legislatura.



