El gobierno nacional calificó como una “bulla electoral” las denuncias sobre presuntas interferencias de grupos armados en distintas regiones del país de cara a las elecciones presidenciales previstas para el 31 de mayo.
Reunión en la Casa de Nariño
La respuesta fue entregada por el ministro del Interior, Armando Benedetti, tras una reunión celebrada este jueves entre el Ejecutivo, organismos electorales y misiones internacionales de observación. El encuentro estuvo encabezado por el presidente Gustavo Petro en la Casa de Nariño, a menos de 20 días de los comicios presidenciales. A la cita asistieron siete representantes de organizaciones nacionales, entre ellas el Consejo Nacional Electoral (CNE), además de una misión internacional. De acuerdo con la información entregada por el Gobierno, en total hay 309 observadores acreditados para vigilar el desarrollo de la jornada electoral en el país.
Uno de los hechos que más llamó la atención fue la ausencia del registrador nacional, Hernán Penagos, funcionario que ha tenido diferencias con el presidente Petro en medio de los cuestionamientos sobre el software electoral. Según versiones conocidas desde la Registraduría, Penagos no habría sido invitado al encuentro realizado en la sede presidencial.
¿Qué dijo el Gobierno sobre las denuncias de interferencia electoral?
Tras la reunión, Benedetti aseguró que la presencia de observadores nacionales e internacionales es una muestra de confianza en el proceso democrático y en las garantías ofrecidas por el Gobierno. “Los observadores creen en la democracia y que el gobierno realmente está haciendo lo necesario para brindar las garantías”, afirmó el ministro del Interior.
Sin embargo, el funcionario reconoció que durante la reunión el presidente Petro reiteró sus reparos frente al software electoral utilizado en el país. Según Benedetti, el mandatario insistió en que “el software se muestra, pero no se puede auditar y lo que se quiere es que se audite”.
En relación con las advertencias sobre posibles presiones de grupos armados ilegales en algunas zonas del territorio nacional, el jefe de la cartera política rechazó las denuncias y defendió la actuación de la fuerza pública. “No pueden decir eso, los grupos armados han estado repelidos por la fuerza pública”, manifestó Benedetti, quien además sostuvo que este tipo de alertas corresponden a una “bulla electoral”.
Las declaraciones del ministro se produjeron después de que un magistrado del Consejo Nacional Electoral enviara una carta al Ministerio del Interior advirtiendo sobre riesgos de seguridad y supuestas faltas de garantías para candidatos y votantes. Frente a esas advertencias, Benedetti aseguró que el Gobierno ha desplegado medidas de protección anticipadas para los aspirantes presidenciales. “Este gobierno ha hecho una cosa sin igual al prestar seguridad desde 7 meses antes de que fueran candidatos; tienen esquemas robustos con 30 policías, más de 10 funcionarios de la UNP y más de 5 vehículos”, señaló.
Los cuestionamientos sobre la influencia de grupos armados en el proceso electoral se mantienen en medio de investigaciones, reportes militares y audios conocidos recientemente sobre el control territorial de las disidencias en algunas regiones del país. En una de las grabaciones atribuidas a un cabecilla de Calarcá se escucha: “Ojalá gane el compañero Cepeda, porque ahí sí los vamos a apretar otros 4 años”.



