Moda y política: los mensajes que envían los candidatos con su forma de vestir
En una campaña política, la imagen importa tanto como el discurso. Expertas en comunicación y moda analizan cómo la vestimenta construye cercanía y marca diferencias ideológicas entre los aspirantes a la presidencia.
Iván Cepeda proyecta austeridad, Abelardo de la Espriella apunta al lujo y Paloma Valencia retoma la sencillez uribista. Así interpretan especialistas consultadas lo que transmiten los candidatos con su estilo en actos públicos y redes sociales.
La vestimenta como canal de sentido político
Vanessa Rosales, experta en estudios críticos de la moda, explica que “la política se ha espectacularizado y la ropa funciona como otro canal de sentido”. En una contienda marcada por la exposición cotidiana, cada elección de atuendo conlleva un mensaje estratégico.
Patricia Muñoz, docente de la Universidad Javeriana, señala que el vestuario “suma a la campaña, generando recordación, identidad y cercanía”. Los colores, por ejemplo, evocan significados: el blanco transmite transparencia, mientras que la uniformidad refuerza coherencia.
Entre el lujo y la austeridad: contrastes visuales
No todos los candidatos juegan bajo la misma lógica. Abelardo de la Espriella encarna una apuesta visual definida con trajes a medida y marcas de lujo, construyendo una narrativa de éxito económico. “Está vendiendo un modelo de hombre exitoso”, afirma Rosales.
En contraste, Iván Cepeda representa una “pobreza estética” asociada a la izquierda, con camisas de cuello tipo Mao que remiten a una tradición de uniformidad y distancia de lo burgués. Esta dicotomía refleja diferencias ideológicas profundas.
La cercanía con lo cotidiano y las tradiciones políticas
Sergio Fajardo ha consolidado una imagen de “profe” con jeans y sacos informales, reforzando su sencillez y cercanía. Paloma Valencia, con camisas claras y tenis Adidas, conecta con la tradición uribista donde la practicidad es un valor.
Rosales destaca que “la sencillez no solo responde a la comodidad, sino que también es estratégica”. Marcas como Crocs o Adidas Gazelle se convierten en marcadores de clase, diferenciando estéticas dentro de la simplicidad.
Mujeres en el poder: tensiones y adaptaciones
Para las candidatas, la vestimenta abre tensiones adicionales. Claudia López adopta el traje y la pañoleta, combinando autoridad masculina con un sello personal. “El vestuario ayuda a que el elector identifique rápidamente al candidato”, explica Muñoz.
La apuesta por la austeridad en mujeres busca romper encasillamientos, evitando que joyas o accesorios funcionen como marcadores de estatus distantes del electorado. Sin embargo, estas construcciones no son estáticas y evolucionan en la búsqueda de equilibrio.
Resumen de estilos clave
- Iván Cepeda: Atuendos austeros, camisas tipo Mao, alejado de la moda burguesa.
- Abelardo de la Espriella: Trajes a medida, marcas de lujo, narrativa de éxito económico.
- Paloma Valencia: Camisas claras, tenis Adidas, sencillez con marcadores de clase.
- Claudia López: Trajes, pañoleta icónica, pocos accesorios para reforzar recordación.
- Sergio Fajardo: Estilo de profesor, jeans, sacos informales, cercanía ciudadana.
La moda en política no es superficial; es una herramienta poderosa que comunica valores, ideologías y conexiones con el electorado, definiendo en parte el curso de las campañas.



