Casa Blanca bajo presión por nuevos documentos de Epstein que vinculan a Trump
Nuevos documentos Epstein presionan a Casa Blanca sobre Trump

Casa Blanca enfrenta renovado escrutinio por caso Epstein

La administración del presidente Donald Trump se encuentra nuevamente en el centro de la controversia este martes, luego de que el Departamento de Justicia hiciera pública una nueva tanda de documentos desclasificados relacionados con el financiero Jeffrey Epstein. Estos archivos reavivan el debate sobre las conexiones del magnate con figuras de poder en Estados Unidos, incluyendo al propio mandatario.

Declaraciones policiales generan nuevas preguntas

Entre los documentos revelados se encuentran declaraciones del exjefe de policía de Florida, Michael Reiter, quien sugirió que Trump tenía conocimiento de las actividades delictivas de Epstein desde el año 2006. Según Reiter, durante una llamada telefónica realizada hace casi una década, Trump comentó: "gracias a Dios que han detenido" a Epstein, una frase que ha generado múltiples interpretaciones sobre el grado de conocimiento del entonces empresario.

En conferencia de prensa, la portavoz presidencial Karoline Leavitt evitó confirmar o desmentir este episodio específico, mostrándose evasiva ante las preguntas de los periodistas. "Fue una llamada telefónica que pudo haber ocurrido en 2006 o no. No sé la respuesta a esa pregunta", afirmó Leavitt, quien sin embargo recalcó que Trump había expulsado a Epstein de su club privado Mar-a-Lago debido a su conducta.

Distancia oficial y cierre del tema

La portavoz presidencial insistió en que Trump rompió toda relación con Epstein hace años, marcando distancia frente a otros nombres mencionados en los archivos del caso. "A diferencia de muchas otras personas nombradas en los archivos de Jeffrey Epstein, el presidente Trump rompió su relación con él y fue honesto y transparente al respecto durante años", declaró Leavitt durante la rueda de prensa en la Casa Blanca.

Ante la insistencia de los periodistas sobre los nuevos documentos, la portavoz dio por cerrada la discusión con un escueto "vamos a dejar eso atrás", mientras el Congreso comenzó este lunes a revisar las versiones sin censura de todos los documentos hechos públicos por el Departamento de Justicia.

Posición sobre Ghislaine Maxwell

En paralelo, la Casa Blanca afirmó que no es una prioridad para el presidente Trump conceder un indulto a Ghislaine Maxwell, expareja y principal cómplice de Epstein, actualmente condenada por su papel en la red de abuso sexual. "No he hablado de esto con el presidente recientemente porque, francamente, no es una prioridad para él", explicó Leavitt.

La pregunta surgió después de que Maxwell se acogiera el lunes a la Quinta Enmienda de la Constitución para no declarar ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, que investiga la trama del financiero fallecido en 2019. Previamente, el abogado de Maxwell había adelantado que su clienta estaría dispuesta a testificar libremente ante el Congreso si se le concede un indulto presidencial.

Leavitt recordó que la última vez que abordó el asunto con el mandatario, este fue claro: "dijo que no es algo que esté meditando ni pensando", reiterando así la posición oficial de la Casa Blanca. Las primeras exigencias de Maxwell para obtener un perdón presidencial comenzaron a surgir a mediados de 2025, y desde entonces el Ejecutivo ha mantenido que esa opción no está sobre la mesa.

Contexto político y legislativo

La presión sobre la Casa Blanca se ha intensificado tras la aprobación de una ley que obligó al Departamento de Justicia a publicar toda la documentación del caso Epstein. Legisladores de ambos partidos han expresado preocupación por seis nombres aún censurados en los documentos, mientras los demócratas impulsan un proyecto para eliminar la prescripción de delitos de tráfico sexual.

El caso Epstein continúa generando ondas expansivas en la política estadounidense, con nuevos documentos que mantienen viva la controversia sobre las conexiones entre el mundo financiero, el poder político y las redes de abuso sexual. La Casa Blanca, por su parte, insiste en marcar distancia mientras enfrenta preguntas cada vez más específicas sobre el conocimiento que Trump podría haber tenido sobre las actividades del financiero.