Archivos desclasificados de Jeffrey Epstein revelan nueva víctima de origen colombiano
La publicación de documentos judiciales por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos ha sacado a la luz un nuevo capítulo en el escándalo del pedófilo Jeffrey Epstein, donde se menciona específicamente a una víctima de nacionalidad colombiana. Los archivos, que vinculan a numerosas personalidades internacionales, detallan cómo esta menor fue incorporada al entorno criminal del financiero estadounidense.
Los detalles del caso de la víctima colombiana
Según el expediente identificado como EFTA00163076, la niña colombiana habría sido reclutada alrededor de 1998, cuando apenas contaba con 12 años de edad. El control sobre ella se mantuvo hasta 2004, según confirmó el diario El Espectador, lo que significa que estuvo bajo la influencia de Epstein durante seis años críticos de su adolescencia.
La investigación del FBI contra Epstein, catalogada como caso 31E-MM-108062, comenzó formalmente en 2006, dos años después de que terminara el período de control sobre esta víctima colombiana. Lo más preocupante es que para 2020, las autoridades estadounidenses seguían intentando localizar a esta mujer, lo que sugiere las dificultades para dar con todas las afectadas por esta red criminal.
Conexiones institucionales y método de reclutamiento
Los documentos revelan que el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) colombiano contactó a la víctima en julio de 2008 a petición de las autoridades estadounidenses. Esta conexión institucional añade una capa adicional de complejidad al caso, mostrando cómo las redes de Epstein se extendían más allá de las fronteras estadounidenses.
La víctima cursó estudios en la Royal Palm Beach High School, uno de los centros educativos que Epstein y su círculo utilizaban sistemáticamente para reclutar menores. Este patrón coincide con el modus operandi descrito en numerosos testimonios anteriores.
Testimonios y conexiones adicionales
Maritza Vásquez, quien trabajó como contadora en la agencia de modelaje Mc2 -propiedad del aliado cercano de Epstein, Jean-Luc Brunel- entre 2003 y 2006, proporcionó una declaración jurada relevante para la investigación. Brunel, mencionado repetidamente en los archivos de Epstein, era acusado específicamente de conseguir menores en Francia para llevarlas a Estados Unidos.
Las autoridades preguntaron directamente a Epstein sobre una niña colombiana de 13 años que supuestamente estaba bajo protección de Brunel, pero el financiero lo negó. Brunel fue hallado ahorcado en 2022, según registros de medios colombianos.
El testimonio de Andrea Sterling
En medio de la revelación de estos archivos, el portal Lecturas entrevistó a Andrea Sterling, una mujer de origen colombiano que compartió su experiencia como víctima del magnate estadounidense. "Lo conocí a través de una amiga que me invitó para hacer un masaje y allí llegué a su casa", relató Sterling.
La colombiana, que era menor de edad en el momento de los hechos, describió la experiencia como "intimidante" y algo que "no se debe experimentar, especialmente como menor de edad". Su testimonio se suma a los de numerosas otras víctimas que han roto el silencio en los últimos años.
La conexión con la escopolamina colombiana
Una referencia adicional a Colombia aparece en 2015, cuando el fotógrafo Antoine Verglas envió a Epstein un artículo sobre la escopolamina de origen colombiano. Esta sustancia, conocida popularmente como "burundanga", tiene efectos que "convierten a las personas en zombis en apenas 10 minutos" y "anulan la voluntad y suprimen los recuerdos", según documentó El Espectador.
Lo más alarmante es que en otro mensaje se documenta una denuncia que sugiere que esta sustancia se empleaba sistemáticamente en Florida para neutralizar a personas identificadas como objetivos. Esta conexión farmacológica añade una dimensión aún más siniestra a los métodos empleados por la red de Epstein.
Contexto del caso Epstein
Hasta julio de 2020, Epstein era el único encarcelado por los delitos que se le imputaban, pero la detención de su prometida Ghislaine Maxwell cambió el panorama. Los archivos ahora publicados continúan revelando la extensión global de una red que operaba con impunidad durante décadas.
La mención específica de una víctima colombiana en estos documentos judiciales estadounidenses subraya cómo este caso trasciende fronteras y afecta a ciudadanos de múltiples nacionalidades, incluyendo a colombianos que fueron atrapados en esta red de abuso y explotación.