Meteorito marciano de 4.480 millones de años revela pistas sobre agua en Marte que interesan a la NASA
Un meteorito marciano con una antigüedad estimada de 4.480 millones de años ha vuelto a colocar al planeta rojo en el centro del debate científico tras revelar señales que podrían cambiar lo que se creía sobre la presencia de agua en sus orígenes. Este hallazgo, que despierta especial interés en la NASA, proviene del análisis interno de una roca que se desprendió de Marte durante un violento impacto y terminó cayendo en la Tierra.
Una roca marciana bajo la lupa científica
El meteorito analizado, conocido como NWA 7034 y apodado "Black Beauty", es considerado desde hace años como uno de los fragmentos marcianos más valiosos hallados en nuestro planeta. Su importancia radica fundamentalmente en que conserva materiales extremadamente antiguos, formados cuando Marte apenas comenzaba a consolidarse como planeta.
La investigación, difundida a través de la plataforma científica arXiv, se centró en examinar su interior con métodos poco habituales. En lugar de limitarse a observaciones externas, el equipo científico decidió "mirar por dentro" combinando dos tipos de escaneos tridimensionales avanzados.
Tecnología de vanguardia para descubrimientos históricos
Los investigadores combinaron escaneos en 3D con rayos X y neutrones para observar detalles completamente invisibles a simple vista. Por un lado, utilizaron imágenes con rayos X, particularmente útiles para identificar minerales y diferencias de densidad en la composición de la roca. Por otro lado, aplicaron una técnica menos común basada en neutrones, especialmente eficaz para detectar la presencia de hidrógeno.
Este elemento químico resulta clave en la investigación porque suele estar asociado a minerales que contienen componentes vinculados directamente al agua. La combinación de ambas tecnologías permitió a los científicos obtener una visión tridimensional detallada de la estructura interna del meteorito.
Señales reveladoras de agua en el Marte primitivo
Gracias a esta doble estrategia tecnológica, los investigadores identificaron zonas internas con características completamente inesperadas. En lugar de encontrar una composición uniforme, descubrieron pequeños fragmentos incrustados —conocidos técnicamente como clastos— que presentaban señales claras de compuestos ricos en hidrógeno.
El estudio reveló específicamente que esos diminutos fragmentos contienen oxihidróxidos de hierro con una notable presencia de hidrógeno. Aunque representan apenas el 0,4% del volumen del fragmento analizado, concentran cerca del 11% del contenido total de agua detectado en toda la muestra marciana.
Implicaciones para nuestra comprensión de Marte
En términos generales, la roca presenta alrededor de 6.000 partes por millón de agua, una cifra considerable si se compara con la imagen actual de Marte como un mundo seco y polvoriento. Este contraste sugiere firmemente que, en sus etapas más tempranas de formación, el planeta rojo pudo haber tenido una mayor interacción con el agua de lo que se pensaba anteriormente.
Los científicos aclaran cuidadosamente que no se trata de agua líquida atrapada en cavidades, como si la piedra fuera una esponja. Lo que encontraron es hidrógeno integrado en la estructura cristalina de ciertos minerales, una señal química que apunta directamente a procesos geológicos relacionados con la presencia de agua en el pasado marciano.
Perspectivas para futuras investigaciones
Este descubrimiento representa una pieza fundamental para entender cómo fueron los primeros capítulos geológicos de Marte y podría tener implicaciones significativas para las futuras misiones de exploración del planeta rojo. La NASA ha mostrado especial interés en estos hallazgos, ya que proporcionan evidencia concreta sobre las condiciones ambientales que existieron durante la formación planetaria.
La investigación continúa avanzando, y los científicos esperan que análisis similares en otros meteoritos marcianos puedan proporcionar más información sobre la historia del agua en nuestro sistema solar. Cada nuevo descubrimiento acerca a la humanidad un paso más hacia la comprensión completa de la evolución planetaria y las posibilidades de vida más allá de la Tierra.