Estudio revela que bonobos podrían tener imaginación, capacidad antes considerada exclusiva humana
Bonobos muestran indicios de imaginación en estudio científico

Estudio científico revela indicios de imaginación en bonobos

Durante décadas, la capacidad de crear escenarios imaginarios ha sido considerada una marca distintiva de la mente humana, la base fundamental de la creatividad que ha dado origen al arte, la música y diversas expresiones culturales. Sin embargo, una investigación reciente publicada en la revista Science sugiere que esta frontera entre humanos y otros primates podría no ser tan clara como se pensaba.

Kanzi: el bonobo que desafía paradigmas científicos

El protagonista de este estudio revolucionario fue Kanzi, un bonobo criado en cautiverio que ya era reconocido por su extraordinaria habilidad para comunicarse con humanos mediante símbolos gráficos. A lo largo de su vida, este primate demostró capacidades notables:

  • Combinó diferentes símbolos para crear nuevos significados
  • Aprendió a fabricar herramientas de piedra sencillas
  • Mostró habilidades cognitivas avanzadas que sorprendieron a la comunidad científica

Lo que realmente intrigó a los investigadores fue determinar si Kanzi poseía una forma de imaginación, específicamente la capacidad de fingir o actuar como si algo fuera real sabiendo que no lo es.

La "fiesta de jugos" que reveló capacidades sorprendentes

Para poner a prueba la mente de Kanzi, los científicos adaptaron protocolos utilizados tradicionalmente con niños pequeños. Diseñaron una serie de experimentos meticulosos:

  1. Prueba del jugo imaginario: Los investigadores simularon verter jugo imaginario de una jarra en dos vasos, luego fingieron vaciar solo uno de ellos. Cuando le preguntaron a Kanzi cuál vaso quería, el bonobo señaló el vaso que supuestamente aún contenía jugo imaginario el 68% de las veces.
  2. Contraste con jugo real: En un escenario con jugo real, Kanzi prefirió el líquido real sobre el falso casi el 80% de las veces, demostrando que podía distinguir claramente entre ambos.
  3. Experimento con uvas falsas: Un tercer ensayo con frascos que contenían uvas falsas arrojó resultados similares, reforzando la hipótesis inicial.

"Lo realmente emocionante de este trabajo es que sugiere que las raíces de esta capacidad de imaginación no son exclusivas de nuestra especie", afirmó Christopher Krupenye, coautor del estudio de la Universidad Johns Hopkins.

Debate científico y preguntas sin resolver

A pesar de los resultados prometedores, la comunidad científica mantiene posturas diversas sobre la interpretación de estos hallazgos:

Michael Tomasello, psicólogo comparativo de la Universidad de Duke, expresó reservas significativas: "Para convencerme de eso, necesitaría ver a Kanzi simular verter agua en un recipiente él mismo". El investigador, quien no participó en el estudio, cuestionó si el bonobo estaba realmente fingiendo del mismo modo que lo hacen los humanos.

Otra incógnita fundamental gira en torno a la generalización de estas habilidades. Kanzi creció en estrecho contacto con humanos, lo que plantea interrogantes sobre si su desempeño refleja capacidades propias de los grandes simios en general o es resultado de una crianza excepcional.

Amalia Bastos, coautora del estudio de la Universidad de St. Andrews en Escocia, destacó: "Kanzi abrió este camino para muchos estudios futuros", mientras reconocía las limitaciones actuales para ampliar las investigaciones, dado que muchas especies de grandes simios en estado salvaje se encuentran en peligro crítico de extinción.

Implicaciones y futuro de la investigación

Este estudio representa un hito significativo en la comprensión de la evolución cognitiva. Los resultados sugieren que las capacidades mentales complejas, como la imaginación, podrían tener raíces evolutivas más profundas y compartidas de lo que se creía anteriormente.

La investigación plantea preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la conciencia, la creatividad y las fronteras entre especies. Mientras Kanzi falleció el año pasado a los 44 años, su legado científico continúa desafiando paradigmas establecidos y abriendo nuevas líneas de investigación sobre las capacidades cognitivas de los primates no humanos.

El camino hacia una comprensión completa de estas capacidades sigue presentando desafíos metodológicos y éticos, particularmente considerando el estado vulnerable de muchas poblaciones de simios en su hábitat natural.