ANDI rechaza indagaciones de SIC sobre precios mientras consumidores denuncian engaños en tarifas aéreas
ANDI vs SIC: disputa por precios y denuncias de engaños aéreos

ANDI se opone a investigaciones de la SIC sobre estructuras de precios empresariales

En declaraciones recientes, Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), manifestó su firme oposición a las solicitudes de información realizadas por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) a diversas compañías del país. Estas indagaciones se centran en la fijación de precios y el análisis de márgenes de ganancia, aspectos que según Mac Master exceden las competencias legales del organismo de control.

Preocupación por la intromisión en políticas comerciales

El dirigente gremial argumentó que las investigaciones de la SIC representan una inmisión indebida en las estructuras de costos y las estrategias comerciales de las empresas. "La ANDI reafirma que la protección del consumidor colombiano constituye un elemento esencial dentro de nuestro orden jurídico; sin embargo, su ejercicio debe realizarse de manera proporcional y bajo el estricto respeto de los demás derechos constitucionales y legales de los particulares", declaró Mac Master durante su intervención.

Consumidores denuncian prácticas engañosas en promociones aéreas

Paralelamente a esta controversia institucional, numerosos usuarios del transporte aéreo han reportado situaciones problemáticas con las promociones ofrecidas por diversas aerolíneas. Según testimonios recopilados, muchas compañías anuncian tarifas reducidas para los tiquetes, pero posteriormente agregan cargos adicionales por servicios que anteriormente estaban incluidos, generando un costo final significativamente mayor al inicialmente publicitado.

Experiencia concreta en vuelo Cartagena-Medellín

Un caso documentado ilustra esta problemática: un pasajero y su esposa adquirieron pasajes de ida y vuelta entre Cartagena y Medellín con la aerolínea JetSmart para viajar entre el 29 de diciembre de 2025 y el 3 de enero de 2026. La promoción inicial ofrecía dos tiquetes por $650.000 con derecho a equipaje de 10 kilogramos por persona.

Sin embargo, al momento del viaje, la situación cambió radicalmente:

  • El costo total final ascendió a $1.810.000, casi el triple del precio anunciado
  • En el aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena debieron pagar $230.000 adicionales por dos maletines con ruedas que pesaban 10 kilogramos
  • Durante el regreso, cancelaron $180.000 más por el mismo equipaje
  • El costo por trayecto individual terminó siendo de $452.500

Llamado a mayor efectividad en la protección al consumidor

Analistas consideran que este caso evidencia la necesidad urgente de que las entidades estatales encargadas de la protección al consumidor fortalezcan sus mecanismos de vigilancia y control sobre el sector empresarial. La problemática no se limita al transporte aéreo, sino que se extiende a otros servicios donde las promociones iniciales resultan engañosas al momento de la contratación final.

Posición gubernamental sobre regulación tarifaria

En 2025, la entonces ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, ya había manifestado su preocupación por esta situación, señalando: "No es posible que un tiquete a Cartagena cueste lo mismo que uno a Miami". La funcionaria abogó por la implementación de techos tarifarios tanto en el transporte aéreo como terrestre, con el objetivo de prevenir cobros excesivos y resguardar la economía familiar.

Complejidad adicional: anuncios en moneda extranjera

Un agravante adicional identificado por expertos es la práctica de algunas aerolíneas de publicar sus promociones en monedas extranjeras, particularmente dólares estadounidenses, lo que genera confusión entre los consumidores colombianos y dificulta la comparación transparente de precios. Esta estrategia comercial, según analistas, podría estar encubriendo incrementos tarifarios reales mediante el uso de tasas de cambio variables.

La controversia entre la ANDI y la SIC ocurre en un contexto donde los consumidores enfrentan desafíos crecientes para acceder a información clara y precios transparentes, particularmente en sectores como el transporte aéreo donde las prácticas comerciales han evolucionado hacia modelos que segmentan servicios previamente incluidos en la tarifa base.