Gustavo Petro activa 'modo campaña' y articula movidas de la izquierda electoral
Petro activa 'modo campaña' y articula movidas de izquierda

Gustavo Petro intensifica su rol en la contienda electoral pese a prohibiciones legales

El presidente Gustavo Petro ha entrado en lo que analistas políticos describen como "modo campaña" tras su regreso de Estados Unidos, asumiendo un papel protagónico en la articulación de diversas movidas de la izquierda colombiana. Aunque la ley prohíbe expresamente la participación en política electoral para la figura presidencial, en los últimos dos años -particularmente desde el fallecimiento de Piedad Córdoba- se ha observado al mandatario inmiscuirse de manera activa en la contienda presidencial y legislativa.

Señalamientos públicos contra candidatos presidenciales

En declaraciones recientes, el jefe de Estado utilizó el atril presidencial para hacer graves acusaciones contra candidatos presidenciales, específicamente vinculando al aspirante Abelardo de la Espriella con la emergencia ambiental en Córdoba. "De la fiscal que hace alianzas con candidatos presidenciales... Es la Fiscalía amiga de De la Espriella la que debe resolver lo de Urrá y De la Espriella está metido en ese pastel", afirmó Petro durante una intervención pública.

El mandatario replicó sin presentar pruebas concretas una denuncia previamente difundida por la Colombia Humana en redes sociales, donde se sugerían vínculos entre la fiscal general Luz Adriana Camargo -a quien el propio Petro nominó- y el candidato presidencial. Esta fue la primera ocasión en que el presidente hizo referencia pública a quien, según las encuestas más recientes, podría enfrentarse al candidato de la izquierda en las próximas elecciones.

Ante estos señalamientos, De la Espriella respondió categóricamente: "Esto es delirante: no conozco a la fiscal general ni a su esposo. Ya no encuentran qué inventar; el miedo a la derrota los tiene desesperados".

Coordinación estratégica desde la Casa de Nariño

Paralelamente, la Casa de Nariño se ha convertido en epicentro de coordinación política para la izquierda, especialmente tras las controversiales decisiones del Consejo Nacional Electoral que afectaron significativamente al Pacto Histórico. El viernes de la semana pasada, diversas figuras políticas peregrinaron hasta la residencia presidencial para consultar con Petro sobre cómo proceder tras dos golpes electorales clave:

  • La marginación de Iván Cepeda de la consulta presidencial
  • La revocación de listas del Pacto Histórico en circunscripciones estratégicas como Cauca, Valle del Cauca y Bogotá

Desde el jueves anterior, el presidente mantuvo una activa agenda de coordinación que incluyó:

  1. Una llamada telefónica con el exministro Juan Fernando Cristo para analizar las implicaciones de la exclusión de Cepeda
  2. Una reunión con Roy Barreras para discutir la continuidad del proceso electoral sin el candidato que lidera las encuestas
  3. Un encuentro con directivas del Pacto Histórico y la Colombia Humana sobre las listas revocadas

Decisiones presidenciales con impacto electoral directo

En la reunión con las directivas de los partidos de izquierda, fue el propio presidente Petro quien tomó la decisión final, ordenando inscribir todas las listas revocadas únicamente bajo la bandera del Pacto Histórico, privilegiando así al nuevo partido de izquierda sobre la Colombia Humana. Esta determinación se fundamentó en el argumento de que no habría doble militancia debido al proceso de fusión en curso entre ambas colectividades.

Posteriormente, a través de sus redes sociales, el mandatario expresó su descontento con el mantenimiento de la consulta sin Cepeda: "Yo no voy a votar consulta, voy a votar por cambiar el Congreso que hace las leyes. En primera vuelta volveré a votar", manifestando veladamente su preferencia por el candidato excluido.

La activa participación del primer mandatario en estas decisiones estratégicas confirma su papel como articulador central de la izquierda en el actual proceso electoral, un rol que ha generado debates sobre los límites de la intervención presidencial en contiendas políticas según lo establecido por la normativa colombiana.