Confrontación presidencial con alto mando militar en evento de Cali
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, protagonizó un tenso enfrentamiento con un general de las Fuerzas Militares durante el Encuentro Nacional de Formalización Minera y Comercialización del Oro, celebrado en Cali el martes 7 de abril. El mandatario interrumpió su discurso para dirigirse directamente al general Juan Oduber Rendón Pérez, comandante de la Tercera Brigada, con un tono de autoridad que sorprendió a los asistentes.
"Usted me tiene que escuchar, ¿me entiende?"
En un momento de alta tensión, Petro afirmó con firmeza: "Usted me tiene que escuchar, ¿me entiende?, porque yo soy su comandante". El presidente continuó explicando que sus palabras no iban dirigidas personalmente al general, sino que debían ser tomadas como instrucciones para elaborar un plan de acción. Petro vinculó esta exigencia con las decisiones de la Corte Constitucional que restringen la comercialización de oro extraído con mercurio o cianuro, las cuales considera un obstáculo para combatir las mafias mineras.
Denuncias sobre nexos militares con minería ilegal
Durante su intervención, el mandatario realizó graves acusaciones contra sectores de las Fuerzas Militares, señalando presuntas complicidades con actividades mineras ilícitas. "Las dragas van por trochas, pues pasan bajo los ojos del policía y del soldado, así de simple", afirmó Petro, ejemplificando con la situación actual en Barbacoas, donde según él ingresan caravanas de maquinaria minera que atraviesan retenes militares sin ser detenidas.
El presidente fue más allá al declarar: "Hay una lista de generales incursos en asociaciones de mafias del oro, que no pueden seguir al servicio del Estado colombiano". Reveló que ya ha procedido a la desvinculación de algunos oficiales de la fuerza pública por estas presuntas vinculaciones, aunque no proporcionó nombres específicos durante su alocución.
Críticas a la inoperancia institucional
Petro extendió sus críticas a lo que calificó como inoperancia institucional frente al avance de prácticas ilegales en sectores estratégicos del país. El mandatario se quejó de la ausencia del Estado en zonas mineras, situación que según él facilita el control de estructuras ilegales sobre estos territorios. Estas declaraciones se enmarcan en el contexto del evento sobre formalización minera, donde el gobierno busca establecer mecanismos para regularizar la extracción y comercialización de oro.
Antecedentes de tensiones con la cúpula militar
Este enfrentamiento no es el primer roce público entre Petro y las Fuerzas Militares. Tras la tragedia del Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, Putumayo, el pasado 23 de marzo -accidente que dejó 69 militares fallecidos- el presidente calificó la aeronave como "chatarra" y responsabilizó a administraciones anteriores por adquirir tecnología obsoleta.
Las declaraciones del comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, Carlos Silva, quien defendió la operatividad del avión señalando que podía volar 40 años más según sus cálculos, generaron enojo en el mandatario. Petro cuestionó duramente esta afirmación, manifestando que "no existe un avión con vida útil de un siglo" y criticando la gestión del mantenimiento militar realizado a la aeronave siniestrada.
Repercusiones del incidente
El gesto del presidente causó sorpresa entre funcionarios y asistentes al evento en Cali, quienes fueron testigos de este inusual regaño público a un alto mando militar. Este episodio refleja las crecientes tensiones entre el gobierno de Petro y sectores de las Fuerzas Militares, particularmente en temas relacionados con la minería ilegal y la modernización de equipamiento castrense.
La confrontación ocurre en un momento delicado para la política de seguridad del gobierno, que busca implementar cambios estructurales en la lucha contra economías ilícitas mientras enfrenta resistencias internas dentro del estamento militar. El incidente de Cali deja en evidencia los desafíos que enfrenta Petro para imponer su autoridad sobre las Fuerzas Militares y avanzar en su agenda de reformas en materia de seguridad y lucha contra la minería criminal.



