Rob Jetten asume el liderazgo de Países Bajos en un contexto político incierto
Este lunes, el liberal progresista Rob Jetten, de 38 años, juró como primer ministro de Países Bajos ante el rey Guillermo Alejandro, marcando el inicio de un gobierno en minoría que enfrentará desafíos significativos en un Parlamento fragmentado. La ceremonia tuvo lugar en el palacio Huis ten Bosch, en La Haya, donde los ministros firmaron los decretos reales que formalizan el traspaso de poderes, dando paso a una legislatura caracterizada por la necesidad constante de negociación con la oposición.
Una coalición sin mayorías claras
El nuevo gabinete, compuesto por 18 ministros y 10 secretarios de Estado, refleja el equilibrio interno de la coalición de centroderecha, basado en la representación parlamentaria de cada partido socio. El liberal de izquierdas D66 aporta diez miembros, el liberal de derechas VVD nueve y el democristiano CDA ocho. Completa el equipo la independiente Sandra Palmen, quien se encargará del proceso de reparación del escándalo de ayudas sociales a padres con hijos.
Tras la juramentación, los ministros posaron para la tradicional foto oficial en la escalera del palacio, una imagen reservada exclusivamente a los titulares de cartera. En sus redes sociales, Jetten expresó su orgullo por asumir esta responsabilidad y su compromiso de construir un futuro mejor para todos los ciudadanos, aunque reconociendo los retos que implica gobernar sin mayoría parlamentaria.
Prioridades y desafíos legislativos
El acuerdo de gobierno, presentado a finales de enero, establece prioridades clave que incluyen el aumento del gasto en defensa hasta el 3,5 por ciento del PIB, con el objetivo de blindarlo por ley. Además, se busca un mayor control del asilo y un papel más activo de Países Bajos en la Unión Europea, enfocándose en áreas como seguridad, tecnología de semiconductores y autonomía estratégica.
En materia migratoria, la coalición apuesta por una línea más restrictiva, coordinada a nivel europeo, y pretende tramitar solicitudes de asilo fuera de Europa para reducir las llegadas. El texto gubernamental contempla acelerar procedimientos, reforzar centros de régimen estricto y, en caso de aumento de la presión migratoria, suspender temporalmente la reagrupación familiar.
Política exterior y relaciones internacionales
El nuevo gobierno sitúa a la Unión Europea en el centro de su política exterior, defendiendo decisiones por mayoría cualificada en asuntos de seguridad y endureciendo mecanismos contra Estados miembros que vulneren principios comunitarios. También mantiene el compromiso con el apoyo militar y financiero a Ucrania de forma plurianual e ininterrumpida.
En cuanto a la relación transatlántica, Países Bajos se reserva el derecho de interpelar de forma creíble a Washington cuando sus acciones afecten valores e intereses europeos, y aboga por un mayor énfasis en sanciones y protección de tecnologías sensibles frente a países como Rusia, China e Irán.
Con esta investidura, Rob Jetten inicia una legislatura que promete ser exigente, donde cada reforma deberá ser negociada en un Congreso sin mayorías claras, poniendo a prueba la estabilidad y capacidad de gobernabilidad de su administración.