A menos de tres semanas de la primera vuelta presidencial, los candidatos que lideran las encuestas van mostrando su verdadero carácter, ofreciendo a los electores elementos sólidos para decidir su voto. En mi caso, la decisión está tomada: votaré por Paloma Valencia.
¿Por qué Paloma Valencia?
Paloma Valencia es una auténtica estadista: rigurosa, estudiosa de los problemas del país y con profundo conocimiento de lo público. Esto es fundamental en las circunstancias actuales. Quien llegue a la Casa de Nariño el 7 de agosto se encontrará con las arcas vacías y un caos administrativo sin precedentes. La deuda externa, la crisis de la salud y el deterioro de la seguridad, que ha retrocedido 25 años, son retos urgentes. El 8 de agosto no puede haber improvisación.
Experiencia y equipo
Se necesita buen pulso, expertos y tecnócratas, no jovencitas que presuntamente falsifican títulos ni actores porno en el consejo de ministros. Lo que hace falta es gente con experiencia, autoridad, capacidad de decisión y rigor técnico. Eso es lo que ofrece el equipo de Paloma. Ella ha hecho la tarea, se ha rodeado bien y tiene experiencia: desde joven se interesó en la política y lleva tres períodos en el Legislativo, luchando por la seguridad, la salud, contra la corrupción y los grupos criminales.
Algunos dicen que no les “mueve la aguja”. Estoy en total desacuerdo. Cada vez que Paloma habla, reconozco en ella solidez argumentativa, firmeza, convicción, talante de estadista y amor por Colombia, como el expresidente Uribe o el fallecido Germán Vargas Lleras. Pero no se elige a un presidente porque le mueva la aguja a uno; las razones correctas son su preparación, antecedentes, principios, equipo y capacidad de ejecución. Firmeza y amor por Colombia no son discursos altisonantes, sino principios sólidos, ideas ambiciosas pero realistas, y acción ética.
Rompiendo el techo de cristal
Paloma encarna honestidad, lealtad, trabajo duro y respeto por quien piensa diferente. Es una buena mujer, colombiana y madre ejemplar. He oído, incluso de mujeres, que Colombia no está lista para una presidenta mujer. ¡Nada más falso! Colombia no está lista para cuatro años más de desastre, irrespeto institucional, desgobierno, inseguridad y corrupción. Ser madre o mujer no es obstáculo para ser presidente; tampoco lo es ser hombre. Una persona incapaz, sin disciplina, rigor, honestidad, lealtad ni preparación no debe ocupar el poder. Si tiene las cualidades, es una opción válida.
Los invito a romper el techo de cristal que algunos nos han impuesto. Rompamos el paradigma de que no es momento de una mujer. Hagamos historia eligiendo a Paloma Valencia, no por ser mujer, sino por sus capacidades gerenciales, perfil de estadista y estatura moral e intelectual. Es la decisión más segura, correcta y sensata.



